Libros

Mi hijo tiene mal genio. ¿Lo arreglamos con libros?

hijo tiene mal genio

Mi bichilla sigue siendo de armas tomar, pero pese a la vena dramática que la sigue poseyendo casi a diario, estamos viviendo en una balsa de aceite, en comparación con la famosa rachita de las rabietas de los 2 años. Ahora que ella se civiliza ¡me echo a temblar porque el otro está a las puertas de esa famosa fase! Yo quiero confiar en que mi churumbelito es de carácter más amigable y menos explosivo, pero a saber cómo va a evolucionar su personalidad. Si tu hijo tiene mal genio ¿qué haces? Si no tolera bien la frustración, si vive con la mala leche a flor de piel y tú ya reniegas de la crianza con apego, de la positiva y de todas las que usan la paciencia y la palabra como mecanismos de solución. Creo que aquí lo hemos intentado todo, todo con la niña, hasta tirarnos mútuamente de los pelos para ver quién podía más ¡y pudo ella! Vergüenzas de los fallos de mi crianza aparte, cuando los niños empiezan a tener mayor razonamiento, si tu hijo tiene mal genio los libros pueden ser la luz que ilumine vuestras vidas. Ver a los personajes experimentar eso que ellos sienten y que no saben identificar, ponerle nombre a las emociones, saber que el resto de la gente también las vive y que hay que conocerlas y controlarlas ¡es un descanso! En casa tenemos algunos libros que nos han hecho la vida más fácil con esos arranques de mala leche de mi mochuela, así es que os dejo unos cuántos para ver si os sirven.

tentáculos de blef

1. Los tentáculos de Blef

Sobre esta trilogía os hable hace unos meses, porque fueron los primeros libros sobre educación emocional que tuvo la niña. Empecé por el de la ira, que era el que me corría más prisa que interiorizara, pero ella está enamorada del libro de la tristeza. Son buenísimas opciones como monográficos para tratar sentimientos de forma individualizada y muy clara. Como en este post ya expuse toda nuestra experiencia ¡no la repetiré hoy! Pero no podía dejar de recomendarlos para niños con mal genio.

oliva y el mal humor libro niños cuento

2. Oliva y el mal humor

No me sonaba de nada este título, no parecía muy moderno, ni popular pero sólo por usar esas palabras ¡seguro que nos cuadraría con nuestra situación en casa! Hacía meses que mi bichilla parecía estar siempre enfadada y no sabíamos por qué. Descartamos que fuera una triste, una infeliz, porque cambiaba rápidamente de estado. Quizás lo hiciera por llamar la atención, por hacerse la interesante… El caso es que hasta los niños de su clase me preguntan por qué siempre actúa así, y el propio maestro nos lo señaló en el informe de notas sobre sus comportamientos en el primer trimestre: “Es tozuda y muchas veces tiene un semblante serio”. Vamos, lo que yo traduje como que es un bicho malhumorado. Al menos, este año se comporta igual en casa que en el colegio, por lo que hemos descartado la bipolaridad que tenía cuando empezó a ir a clase con 3 años.

Cuando descubrí el libro “Oliva y el mal humor” de la Editorial Flamboyant ¡no dudé en analizarlo a fondo! La protagonista es una gata de lo más desagradable, que parece endemoniada desde que se levanta, por haber puesto primero el pie izquierdo en el suelo. Desde que sale ese día de casa, Oliva se va topando con otros animales que quieren jugar con ella, o recibir un cumplido al enseñarle un objeto nuevo, mientras ella sólo realiza recriminaciones y comentarios hirientes. Uno de ellos se mosquea y le pega un balonazo, lo que hace que Oliva se enfade aún más, comportándose aún peor, haciéndose la sorda e ignorando a todos sus amigos. Por fin, Oliva llega a su destino, la tienda de chucherías, y con la bolsa en la mano ¡lo ve todo de mejor color! El mundo le parece más bello y busca a sus amigos para compartir con ellos las golosinas. Cuando los encuentra, son estos los que están malhumorados por lo mal que los había tratado la gata antes. Los animalitos la perdonan al ofrecerles sus chucherías. Y fin.

El mensaje de la gata enfadosa me parece bien tratado, aunque el final creo que sería mejor solventarlo de otra forma. Entiendo que sus amigos quieren a Oliva tal cual es, con sus enfados y con sus malas maneras, pero a ver si mi mochuela va a pensar que da igual lo mal que trate a la gente si después comparte con ellos sus chucherías. Igual la gata estaba baja de azúcar y por eso le mejoró el carácter en cuanto cató las gominolas (como se enteren los nutricionistas, nos prohíben el libro). Siempre podremos enfocarlo hacia los niños explicándoles que estando de mejor humor el entorno te sonríe.

El formato es bonito, los animales están bien caracterizados y son muy humanos en lo que se refiere a la forma de vestir, el modo en que se comportan y las aficiones que tienen, lo que ayudará a los niños a identificarse con ellos. A la niña le ha gustado la mala leche que se gasta la gata. Vamos, que se harta de reír con esa cara de mosqueo que lleva durante todo el libro, si bien tengo la impresión de que no se ve representada por ella ¡y eso que hace exactamente las mismas cosas! Se lo he insinuado levemente todavía, para evitar un enfado mayor, pero tengo que dejarle claro que si no quiere parecerse a Oliva vamos a tener que poner un poco de empeño en tomarse la vida de otra manera ¡que es muy joven aún para tanta mala leche reconcentrada!

el monstruo de colores niños mal genio

3. El monstruo de colores

Quizás seamos la última familia con niños del mundo en haber abierto las puertas de nuestra biblioteca infantil a El monstruo de colores, pero por fin ¡el libro de Anna Llenas ha llegado a nuestra casa! Lo he visto cientos de veces recomendado para el tema de la gestión emocional de los más pequeños. Incluso el año pasado, mi sobrina de 6 años me hizo la lectura completa con la maravillosa edición pop-up que le habían regalado. Fue la primera vez que tuve un contacto directo con el argumento de El monstruo de colores y me pareció de una sencillez y una utilidad asombrosas.

Por si alguno de vosotros sigue aún perdido y no conoce la historia, El monstruo de colores narra el despertar de un energúmeno que descubre todas las emociones revueltas en su interior. Así no puede ni distinguirlas ni usarlas bien, por lo que con la ayuda de una amiga decide separarlas y ordenarlas, metiendo cada emoción, muy características y vinculadas a un color concreto, en un bote cerrado con tapa. La alegría, la tristeza, la rabia, el miedo y la calma son las emociones que se trabajan en este libro, con sólo un par de líneas de texto por pagina y unas ilustraciones que en realidad son composiciones de cartón recortado formando escenas limpias sobre un fondo blanco, que permite no distraer la lectura del niño. La interpretación del texto es fácil y también descifrar cada emoción con los dibujos que la representan. Las ilustraciones son muy coloridas, vivas, transmiten mucha fuerza y creo que es una de las causas de que tantos niños del mundo hayan caído rendidos a los pies de El monstruo de colores.

Tras leerlo, a la niña le encanta. Disfruta más con las escenas que con el propio texto, pese a que yo me meto mucho en el papel para poner voces distintas al referirme a las diferentes emociones. Es el tercer libro sobre esta temática que utilizamos con ella y que de verdad notamos que le hace efecto: se reconoce en el texto, en la forma en que se siente el monstruo y cuando nos topamos con una situación de sensibilidad desatada, recurrimos a lo que hemos aprendido en el libro ¡y se hace la magia! Ella se calma y trata de identificar lo que le pasa, dejándose ayudar para solucionarlo. Parece magia ¡pero funciona! Existen varias ediciones de El monstruo de colores entre 10 y 22 euros, así es que si os encontráis en un momento de complejidad emocional con vuestras criaturas ¡echadle un ojo! Porque puede solucionar causas difíciles de una forma muy divertida.

¿Conocéis otros libros que os hayan ayudado de verdad en este terreno del geniazo infantil incontrolado?

Foto slide niña enfadada, por Maria Symchych vía Shutterstock.

Esto te puede interesar

2 Comentarios

  • Responder
    Marta - La agenda de mamá
    18 octubre, 2018 at 09:51

    ¡Parece que nos hemos puesto de acuerdo! De rabietas hablo yo hoy :_)

  • Responder
    Karina
    18 octubre, 2018 at 21:24

    Hola! Siempre te leo y nunca he comentado nada. Mi hija mayor tiene muuuucho carácter… Pero como decía mi abuelo, mejor así en los tiempos que corren… Eso me consuela un poco jaja.
    La segunda de mis hijas tiene un carácter divino, vive feliz y sonriendo. Pero la mayor… Bueh… Así que por un lado es todo un desafío y un aprendizaje tener una hija así, pero por otro lado te deja tranquila que no va a tolerar situaciones que no le gusten.
    Ahora, lo que me sirve mucho es hablar de los sentimientos. En la escuela hacen mucho hincapié en cómo nos sentimos. Hasta tienen una alfombra en la que se sientan a hablar de cómo se sienten respecto de un amiguito (es salita de 3, mi niña tiene 3 años y medio). Le han enfatizado mucho de hablar de lo que les gusta y de lo que no les gusta en el momento, sin dejar pasar una situación abusiva. Es como los adultos: nos aguantamos decir algo que no nos gustó por cortesía y luego explotamos en otro momento por otra cosa!
    También hablar de los propios sentimientos (los chicos imitan mucho) puede servir.
    Y finalmente, tu niña que es más grande, quizás pueda entender la peli de Disney y la pueden conversar juntas, la miran y la pausan incluso, para que entienda qué está pasando, de ser necesario!
    Ahora no me acuerdo el nombre… 🤔Pero también trabaja las emociones con los colores.
    Por último, anticiparle qué va a suceder (“ahora viene fulano, sé que no te agrada, pero tiene que venir a dejar una cosa y se va enseguida”, o “tengo que ir a hacer un trámite, y es muy aburrido. A mi tampoco me gusta, pero hay que hacerlo para x cuestión. Y eso es lindo / importante de hacer, no?”) y desplazas la atención de la mala leche que tiene.
    Por lo demás… Bueno… Bien dicen que esto es para toda la vida!
    Saludos desde Argentina!

  • ¡No te cortes, deja un comentario!

    La finalidad de la recogida y tratamiento de los datos personales que te solicitamos es para gestionar los comentarios que realizas en este blog. Legitimación: Al marcar la casilla de aceptación, estás dando tu legítimo consentimiento para que tus datos sean tratados conforme a las finalidades de este formulario descritas en la política de privacidad. Como usuario e interesado te informamos que los datos que nos facilitas estarán ubicados en los servidores de Webempresa Europa S.L., con domicilio social en Madrid, C/ Almagro 11 6º 7ª 1 C.P. 28010 España. El hecho de que no introduzcas los datos de carácter personal que aparecen en el formulario como obligatorios podrá tener como consecuencia que no pueda atender tu solicitud. Podrás ejercer tus derechos de acceso, rectificación, limitación y suprimir los datos en info@planeandoserpadres.com así como el Derecho a presentar una reclamación ante una autoridad de control. Puedes consultar la información adicional y detallada sobre Protección de privacidad y cookies que encontrarás en el menú del blog.