Lactancia

Lactancia y autismo. Ese niño es una lapa

lactancia y autismo

Seguimos sumando puntos en el diagnóstico de marcadores del espectro autista de mi churumbelito. Desde que empezamos a ir a la consulta semanal con la psicóloga hay un tema que me trae loca con ella: la lactancia. Los primeros días, le parecía divinamente que el niño siguiera con su teta, que le diera el pecho si lo reclamaba durante la sesión y alababa las virtudes de la lactancia materna, el apego, el famoso vínculo y todo parecía muy optimista. Así es que ni corta ni perezosa, empecé a sacarme la teta cada vez que el niño la reclamaba. Las consultas son muy cortas, entre 30-60 minutos, y claro que el niño puede estar sin mamar ese tiempo, pero oye, como la demanda es la demanda, habiéndose mostrado la mujer tan bien predispuesta ¿para qué se la iba a negar? El caso es que el entendimiento de lo que implica dar el pecho le ha durado dos telediarios y en las últimas sesiones me ha dado a entender que lactancia y autismo pudieran estar relacionados. ¡Horror! Porque no es cierto y porque nos estamos metiendo en unos berenjenales importantes, cuando ni siquiera tenemos un diagnóstico de TEA en firme. No se le ha ocurrido decirme que lo destete (sólo faltaría) pero me anda con unas insinuaciones… A ver qué os parece a vosotros el panorama, porque claro, yo no soy psicóloga e igual esta mujer ve una relación entre lactancia y autismo similar a la de las ansias de comer y bulimia, o algo por el estilo.

1. No puede tener hambre, ¿no?

Al principio, cuando mi churumbelito se abalanzaba para reclamar la teta en medio de la sesión, la mujer era prudente preguntando. Sí, algunas veces podía tener hambre, porque hacía varias horas que ni comía ni mamaba. Normalmente, intento darle el pecho en la sala de espera, para evitar estos comentarios, pero a veces el niño se entretiene con otros niños, con los juguetes, y acaba volviendo a pedir a los pocos minutos de entrar en la consulta. Las tomas suelen ser de 3 chupetones y nada más, lo que hace que la psicóloga deduzca que no tiene hambre. A ver, famélico no está, pero con 22 meses la lactancia es así muchas veces: un visto y no visto, no una toma de media hora.

2. Si es por consuelo, debe aprender a diferenciarlo

Ella sostiene que mi mochuelo debería distinguir la teta para comer, porque con esta edad tiene que obtener comprensión, consuelo, cercanía materna, refugio, de otra manera. ¡Ay, no! Si precisamente la ventaja de la lactancia es que lo arregla todo ¡toooodooo! ¿Por qué debemos renunciar a esa facilidad? Además, he estado indagando una mijita y no hay evidencia de que lactancia y autismo estén relacionados. Que sí, que la lactancia no será el remedio para todos los males del mundo infantil, pero tampoco nos vayamos ahora al otro extremo y le achaquemos todos los males. Que la teta no genera dependencia emocional ni tara a los niños, lo he comprobado ya con mi bichilla: no se puede ser más independiente que ella, que desde los 4 años anda averiguando si ya es lo suficientemente mayor para tener llaves de la casa o irse a restaurantes sola ¡sola! Mi churumbelito no es más demandante que ella a esta edad. Claro que tiene días especiales (brotes de crecimiento, salida de los dientes, resfriados, cansancio extremo, etc.) que le hacen parecer un niño lapa, pero si a mí me parece llevadero ¿por qué tengo que poner límites a sus demandas? ¿De verdad puede ser perjudicial para el desarrollo de su entendimiento que la solución siempre pase por la teta? Yo no lo creo. Pero empiezo a dudar.

3. ¿ Y es así todo el día?

Pues sí y no. En la consulta la criatura se me estresa. Entra como una moto dispuesto a tocar todos los muñecos, construir con bloques, pasar la pelota… y cuando considera que ya lo ha dado todo, quiere coger la puerta y huir de allí. Recela de la psicóloga y se porta mucho peor con ella que con cualquier otro desconocido. Por ejemplo, sabe que lo está mirando y cuando trato de captar su atención para que ella valore algunos de los juegos que hacemos en casa, él no para de girar la cabeza como la niña del exorcista, para saber dónde está y no se concentra en el juego. También busca la puerta para marcharse y es entonces cuando para la sesión y se viene a la teta. Si se la doy, se acabó el problema, pero si intento reconducirlo de nuevo al juego, no para de subir y bajar de mi regazo y acaba enfadándose la mayor parte de las veces. La psicóloga dice que no lo nota cómodo estando en mis brazos si no es enganchado a la teta ¿será por lo mala madre que soy? Ya con la niña sospechaba que si no hubiera sido por la lactancia se me hubiera arrimado poco, pero mi ceporrito es bastante más cariñoso que ella y no veo que sólo quiera mi cercanía para estar en contacto con la teta. Pero si ella lo dice… ¿Será verdad?

Resumiendo, no voy a destetar al niño por este motivo. No creo que lactancia y autismo tengan ninguna relación, pero ahora me queda la duda de si será cierto que puede suponer un problema a la hora de relacionarme con mi bebé, cuando yo estaba convencida de que era la clave mágica para resolver todas las cosas. ¿Os habéis topado alguna vez con una situación parecida? ¿Empezasteis a limitar el acceso a la teta p resultaba ser una interferencia para otros tipos de comunicación?

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20 Comentarios

  • Responder
    Noemi
    26 noviembre, 2018 at 07:58

    Por dios!! Me parece que esa señora para ser psicologa dice unas cuantas barbaridades. Normal si el crio tiene miedo o no se siente comodo en la consulta se refugie en la teta. Es su zona segura.
    Y por el apego, la mia con 16 y LM, es la cosa mas poco amorosa que hay.
    Bueno y la barbaridad de relacionar autismo con lactancia, eso ya ni comentario se merece, ademas sin tener diagnostico definitivo.
    En resumen tu continua igual que lo haceis muy bien!!

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    Patri
    26 noviembre, 2018 at 08:04

    Pues que tiene razón la psicologa, el niño con dos años no puede estar todo el día y por ejemplo en una consulta donde le están valorando, pendiente de la teta. Creo que se os va muchas veces lo de la teta, vale que le des teta, pero que no pueda aguantar una hora sin tomar con dos años..

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    Belén
    26 noviembre, 2018 at 08:48

    ¡Me parece increíble que una psicóloga especializada en en niños te pueda decir esas cosas! En lugar de plantearte si LM y autismo tienen relación yo me planteaba cambiar de doctora. Por el bien del niño y tuyo. Precisamente la LM es lo que favorecerá ese vínculo y relación madre e hijo. ¡Mucho ánimo!

    • Responder
      Annabel
      26 noviembre, 2018 at 10:22

      Opino lo mismo!! Lo que tienes es que dejar de ver a esa señora y de verdad tienes dudas de que el pequeño tenga algún problema id a ver a un profesional de verdad.

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    Shasha
    26 noviembre, 2018 at 09:44

    Madre mia!!! Pues claro que se va a refugiar en la teta, y por supuesto si busca consuelo/seguridad y lo intentas reconducir es normal que “huya” pues se siente rechazado en un lugar en el que no esta comodo. Ademas los peques tienen la especialidad de que si alguien dice de que tiene que dejar la teta, que la teta tal o cual, se enganchan como koalas a ella. Mi hija puede estar ya a estas alturas todo el dia sin teta, pero como este su padre en casa que no lleva bien que aun mame todo el rato pide teta i teta.

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    LaMamaDe
    26 noviembre, 2018 at 09:46

    Es un crío en una consulta, así que es probable que necesite esos chupitos para buscar tranquilidad. Hay mucha gente adulta que cuando está nerviosa en la consulta médica necesita la presencia y el contacto físico de alguien de apoyo (incluso cogen de la mano a su acompañante). No sé por qué un crío iba a necesitar menos.
    Si tú quieres y él quiere, no hay problema. Y no creo que haya relación con el autismo. Mis niñas han sido de calmarse con la teta (sobre todo en las visitas médicas) y no tienen TEA.
    ¡Ánimo y paciencia!

  • Responder
    Verónica
    26 noviembre, 2018 at 09:52

    En los TEA existen conductas repetitivas y un estrés del q escapan “como puede”, y eso puede ser aleteo de manos, dar vueltas sobre si mismo o buscar teta compulsivamente. No es q tenga relación en sí. Desde luego como madre de TEA y pediatra, así todo en uno, te digo que no existe relación de TEA con LM

  • Responder
    Sandra
    26 noviembre, 2018 at 10:23

    Barbaridades se escuchan en todas partes… Si el niño busca refugio en el pecho pues que tenga pecho. Para eso eres su madre y le conoces. ¡No dejes que nadie te haga dudar de lo buena madre que eres!
    Mi hijo con 7 meses no busca tanto el pecho ya y prefiere otras cosas pero los brazos y besos de mamá son los brazos y besos de mamá. Muchas veces solo nosotras podemos consolar a los peques por mucho que papá esté y quiera ser él el que consuele así que no dejes que las preguntas te incomoden y sigue haciendo lo que creas correcto con el enano.
    Un beso!

  • Responder
    Delia
    26 noviembre, 2018 at 10:46

    Es increíble cómo las personas que no han practicado la lactancia llegan a tan poco entendimiento. Deberían todos los profesionales de estatal tanto del tema. Porque son capaces de cargarse la lactancia que es personal. Y sobre todo si funciona bien. Yo no creo que este relacionado el autismo con la lactancia. Mi pequeño de 18 meses sigue con la lactancia y se parece al tuyo en cuanto a que en ciertos momentos pide para dos chupada y ya. A veces es consuelo. A veces sed a veces hambre y a veces para que le preste atención. Y sin embargo es muy movido juega con todo y con nada a la vez. Y como bien dices la teta lo cura todo y lo solucina todo jajaja. .e gustaría saber si os llama Papa Mama Tata porque el mío sólo Dice eso Hola y agua y Guau al perrito y creo que es más cuestión de aprendizaje

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      Lucía, Planeando ser padres
      26 noviembre, 2018 at 10:49

      Cuando empezamos a ir no decía ninguna palabra, ahora, de vez en cuando ¡dice tetaaaaa! ¡Jajaja! Es que me da la risa porque mira la que ha ido a escoger para estrenarse. También oa (hola), io (adiós), tata (agua) pero no las dice siempre que quiere referirse a esas cosas.

      • Responder
        Guada
        26 noviembre, 2018 at 11:27

        Mi hijo (que ahora ya tiene 7 años ) solo decía teta y papá, cómo hasta los 2 y medio (o quizás hasta casi los 3). No tiene TEA. Tranqui linda!!! La teta seguro la pide porque le dan miedo la consulta, ansiedad la presencia de extraños… En fin, vos sabés. Sí buscá otro profesional si ésta te da duda, y sientes que es ella quien necesita resolver un tema con la LM…

  • Responder
    Maria Jose
    26 noviembre, 2018 at 11:15

    Lo que faltaba ya, que nos digan que el TEA tiene que ver con la lactancia materna… y nosotras aguantando que te insinuen esas barbaridades, bastante tenemos los padres de niñ@s con TEA como para que nos vengan con eso.
    Nosotros tuvimos el diagnostico con 4 años y ya tomaba pecho, pero siendo bebé tomo pecho todo lo que quiso y a demanda por supuesto y jamas nadie nos ha insinuado nada parecido ni hemos leido nada asi.

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    Krika
    26 noviembre, 2018 at 13:14

    Joder con la psicóloga, tú ni caso hija, cuánta tontería hay que escuchar por dioses!

  • Responder
    Lorero
    26 noviembre, 2018 at 13:33

    Hola!
    Tenemos que confiar en los profesionales que rodean a nuestros hijos, claro, con criterio….no hay relacion TEA y LM…intenta relajar esa parte de las sesiones de estimulación, son unos minutillos de teta que a Álvaro le dan lo que necesita en ese momento… coméntaselo a la terapeuta…..dadle tiempo al pequeño, y a ella tb, se tienen que hacer el uno al otro…… Podéis establecer “dinámicas de trabajo” con la teta, animarle a que pida “teta”,la teta es súper accesible pero vamos a animarle a que lo diga con la boca, lo mismo si quiere más, marcarle con “más”…..tenemos que ver en las dinámicas diarias oportunidades para “achucharle” con el lenguaje….
    Mucho ánimo! Es difícil…tenemos que pensar que lo que a otros niños “les sale” de manera natural y espontánea a los nuestros hay que enseñarles…… Pero confiemos en ellos y en los recursos que tenemos a nuestro alrededor…
    Un besazo

  • Responder
    Joana
    26 noviembre, 2018 at 13:42

    Pues una profesional debería apoyarse en estudios o datos probados para hacer esa afirmación, me parece muy fuerte que una profesional sanitaria haga esos comentarios sin basarse en pruebas sólidas, porque entonces es para desconfiar de todo lo que te diga… En fin… Mi peque tiene los mismos meses que el tuyo y andamos igual. Cuando está en un momento incomodo o un poco nervioso, teta, sin succión nutritiva, solo de modo “zona segura”. Creo que tambien influirá lo cerca que tenemos los 2 años. Igual con el habla, parece que ultimamente se quiere “arrancar” pero le cuesta y como le entendemos “a su manera” no parece que ponga mayor interés en las palabras jejeje. Pero comprende perfectamente todo, cada niño lleva su ritmo y quizá esté relacionado con las inteligencias multiples que tiene cada persona y que se van desarrollando de maneras distintas en cada uno, a diferente ritmo.

  • Responder
    Anna
    26 noviembre, 2018 at 14:22

    Es un espacio extraño y donde el no se siente seguro para entablar una relacion relajada o jugar sin sentirse “mal” por ello. Se refugiará en ti, en lo que le consuela principalmente. Si me dijeras que va todo el dia con un biberon en la boca, obvio que te diria que le pusieras fin a eso porque impide que el peque logre expresarse verbalmente, pero con el pecho….solo puedes intentar cambiar su punto de distracción y probar suerte

  • Responder
    Ale
    26 noviembre, 2018 at 15:27

    Mi hija de 28 meses sigue con teta, a veces al despertar, a veces también para dormir la siesta, a veces la pide para tumbarnos en el sofá “un ratito” y hay días que no se acuerda hasta la noche, un doctor me dijo que le dejara de dar pecho para que me pudiera dar a mi antibióticos para una sinusitis que me dió (después de insistir me dió otros no tan fuertes pero compatibles) y otro me dijo que le dejara de dar pecho porque dado que vivimos en España y no en África, no es necesario ni muy importante y que además los niños que hacen lactancia prolongada tienen problemas luego para hablar y tienen que ir al logopeda….me lo dice así…sin saber que mi hija desde los 6meses claramente: mamá, papá, agua, leche, yaya y con 28 meses te dice un trabalenguas si quieres!. Así que tú ni caso…aún hay médicos que utilizan traumas personales y no criterios en base a estudios científicos! Que al final tú vas al médico por sus estudios, no por sus opiniones personales.

  • Responder
    Diana Moya
    26 noviembre, 2018 at 21:25

    Hola Lucía. Ando súper desconectada de las redes desde hace tiempo, pero hoy por casualidad te he leído… No tenía ni idea de que tu pequeño estaba en proceso de diagnóstico, a ver cómo va la cosa, espero que bien.
    Y desde luego, no existe ninguna evidencia de que lactancia y autismo estén relacionadas, madre mía! Alucinando estoy con estas personas “tan comprensivas” de la lactancia que a la primera de cambio ya están dejándolas caer…
    Por desgracia, situaciones similares, he vivido alguna y he conocido bastantes, todavía hay mucha desinformación en cuanto a la lactancia. La odontopediatra de Sara, con 3 años o así, decidió dejarme bien claro que opinaba que mi hija era muy mayor y que tanta teta podía tener problemas futuros en su dentición. Evidentemente, ni la escuché.

    Un abrazo y seguiré pendiente de vosotros

  • Responder
    Mamá Universitaria
    28 noviembre, 2018 at 04:12

    Y si en vez de llevarlo tu lo lleva el padre? Por ver cómo actúa en esa situación. Qué consuelo buscaría si no estás tú? Yo no soy psicóloga ni nada pero por ahí lo que la muchacha te quiso decir en palabras erróneas es que el que busque la teta no ayuda en el buscar un diagnóstico. Me refiero que buscan la integración con otra cosa no con la teta y contigo que ya saben que existe. Prueba que un día lo lleve el padre/abuel@.
    Y no he buscado lo de los estudios de Lactancia materna y autismo.

  • Responder
    Nueve meses y un día después
    28 noviembre, 2018 at 07:08

    ¡Alucino! Jamás he oído que haya una relación y yo le pediría estudios científicos que corroboren lo que dice. Me parece una temeridad y algo por lo que se podría poner una reclamación si está faltando a la verdad, que creo que sí. Lo que puede conseguir es que te sientas culpable, confusa…
    Yo creo que el pecho, incluso en ese caso, sigue haciendo bien y puede ser un consuelo si no tiene otras estrategias para comunicarse. Que además a esta edad la comunicación está muy limitada en la mayoría de los peques. En fin, tú ni caso y a lo tuyo.
    Yo creo que el niño recela de ella porque ve que le quiere quitar la teta 😂😂😂

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