Parto y postparto

La estafa de los bancos de cordón umbilical. ¿Te ha afectado?

estafa de los bancos de cordón umbilical

No sé si es que esta tendencia está menos de moda, o es que como mis mochuelos han ido creciendo, y ya no voy a tantas ferias de embarazadas y bebés, me estoy quedando un poco desconectada del asunto, pero por casualidad, me he encontrado con la noticia de la estafa de los bancos de cordón umbilical a raíz del caso de unos conocidos cercanos. No sé si vosotros habéis hecho uso de estos servicios, o si los estáis valorando, pero os voy a contar nuestra experiencia con ellos. Hace 6 años ya, cuando me quedé embarazada por primera vez, empezamos a oír a hablar de la importancia de la preservación de las células madres y de la acumulación tremenda de ellas en la sangre del cordón umbilical de los recién nacidos. Por aquel entonces, esto parecía una cosa bastante nueva y no había evento para padres en los que estas empresas no plagaran los stands. Entre seguros médicos privados y bancos de cordones umbilicales ¡casi no podías encontrar un chupete o una cosa menos sofisticada y más del día a día! Y claro, nosotros teníamos ese dinero ahorrado (entre 1.500 y 3.000 euros, dependiendo de los servicios que se contratasen) y éramos los únicos futuros padres de nuestro entorno que no acabábamos de ver clara la inversión. ¿Hemos sido más listos que nadie y nos hemos librado de la estafa de los bancos de cordón umbilical? No, simplemente valoramos las opciones con la niña, con el niño no tuvimos ni opción, y la información y la suerte ha obrado el resto.

1. Nuestra propia desconfianza por un servicio nuevo

Más allá del coste, que puede no estar al alcance de todas las familias, este hombre y yo veíamos como algo estrambótico eso de que una empresa ajena se llevara nuestra casquería del parto y prometiera mantenerla a salvo en un país muy lejano durante 25 años o más (dependiendo del coste). En plan sencillo, yo sólo pensaba es que se fuera la luz y se descongelara la muestra a saber en qué momento y que cuando lo necesitáramos de verdad no tuviéramos nada. Claro que esta es de las cosas que se contratan con la esperanza de no tener que utilizarlas nunca, pero cuando los comerciales nos hablaban de enfermedades que se podrían tratar con esas células madre ¿cómo saber que muchas de ella no estaban ya en la carga genética de mis churumbeles? No sé qué formación tendrían los trabajadores de estas empresas, pero con 3 o 4 preguntas que se salieran del folleto informativo, no sabían dar más respuestas. En la empresa en que ahondaron un poco más, nos contaron que a nivel mundial, entre sus asegurados sólo 5 habían podido hacer uso de sus células madres preservadas con éxito. Nos parecía poca cosa, no nos transmitían confianza, la información era muy difusa y decidimos dar carpetazo al tema.

2. En los cursos de preparación al parto

Por suerte o por desgracia, la matrona de los cursos de preparación al parto también abordó este tema en una de las clases, y nos descubrió un dato que no conocíamos: ¡que existe el banco público para donaciones del cordón umbilical! Pues eso haríamos, porque nosotros somos muy de la cosa pública, de donar lo que podemos (somos donantes de órganos, de médula, de sangre, hasta de pelo, vamos), con la ventaja añadida de que si el cordón de la niña no valía en el futuro para paliar una de sus enfermedades, podríamos hacer uso de las células madre de otra persona compatible, y la suya la aprovecharían otras familias. ¡Todo ventajas! Yo estaba convencidísima acerca de hacer una donación pública, pero en el momento del parto nos dijeron que no estaban preparados para la recogida y que el banco de donaciones público estaba lleno y no podía recepcionar más muestras. ¡Bueno, bueno! ¡Viva el altruismo de los españoles! Pues nada, lo habíamos intentado, no pudo ser y a la larga descubrimos que esta información tampoco era cierta y que los cordones umbilicales nunca sobran. ¡Nunca!

3. Cuando el prematuro se tiró al mundo

Con el niño hubiéramos vuelto a intentar hacer una donación pública, pero tampoco fue posible. Más que nada porque ni siquiera había pensado en el plan de parto cuando mi mochuelo se tiró al mundo en la semana 35. Además, la donación del cordón implica un corte temprano de este, por lo que la sangre que queda en él no pasa al recién nacido, y como no sabíamos en qué estado iba a nacer el pimpollo, fuimos egoístas y decidimos que se la quedara toda para él. Resumiendo, no quisimos conservar ningún cordón en centros privados y no pudimos hacerlo de forma pública.

Al leer las historias de las familias afectadas por la estafa de los bancos de cordón umbilical ¡es que me pongo de mala leche! Ya sé que desalmados hay en todas las áreas y en todos los negocios, y que la mayoría ni siquiera se habrán enterado a día de hoy de que la empresa que contrataron (Crio-cord) ha resultado ser un fraude, que ha desaparecido el mapa, que los afectados no logran contactar con ellos, que no saben nada de sus cordones, ni de posibles indemnizaciones. Pero pienso en el futuro, en la posibilidad de que algún niño pudiera padecer una enfermedad de las que sí pueden ser tratadas con éxito con sus propias células madre ¡y poca me parece la trascendencia que se le está dando al asunto! O sea, que han pagado por un beneficio para sus hijos, que han hecho un esfuerzo con la esperanza de facilitarles la vida y proveerles de la mejor salud posible, que han sido estafados de mala manera y por ahora no hay a quién pedir responsabilidades. Eso sin contar con las atrocidades que se leen acerca de que esos mismos comerciales eran quienes recogían las muestras, se las llevaban alegremente a sus casas y como nadie se las reclamaba para almacenarlas debidamente, acababan tirándolas a la basura. ¡Por favor! Que en el parto de mi mochuelo este hombre le propuso a la matrona tocar con un dedo la placenta y ella casi lo mata con la mirada, diciendo que ese material no estaba para ser tocado. Además de la pérdida para el resto de la población, si se hubieran donado y conservado correctamente en el banco público para el uso de cualquier persona anónima que lo necesitase.

¿Os habíais enterado de este fraude? ¿Hicisteis alguna donación de sangre del cordón umbilical a bancos privados o al público?

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8 Comentarios

  • Responder
    Nueve meses y un día después
    12 febrero, 2019 at 08:18

    Madre mía. No tenía ni idea. A nosotros nos pasó un poco como a vosotros. Nos lo planteamos porque primer hijo y enfermedad en una misma frase… Pero al final no lo veíamos claro y nuestra ginecóloga, que durante un tiempo había sido la coordinadora de la donación en el hospital nos dijo que eso era una tontería.
    ¿Es solo con la empresaria que mencionas o con otras que existieran?
    Menuda vergüenza engañar a la gente deliberadamente. Y robar, porque esto no tiene otro nombre.

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    Gema
    12 febrero, 2019 at 09:54

    Nosotros lo hicimos con la primera, dados los antecedentes de enfermefedades familiares, vimos esto como una posible cura . Eso si nos informamos y requeteinformamos con varias empresas, y justo esta fue una de ellas, que al hacerle ciertas preguntas me mintieron o no sabían que responderme. Es increíble que hayan jugado con los ahorros de padres preocupados por el futuro médico de sus hijos

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    Alba
    12 febrero, 2019 at 10:00

    Yo tampoco me había enterado! Con el niño dimos el cordón para la ciencia (en el hospital fueron sinceros y nos dijeron que la mayoría de veces los usan para investigación… la verdad es que iban a tirarlo a la basura así que… mejor donarlo para lo que sea!) y para la niña… pues tenía yo mi papel de donación al banco rellenado y firmado para entregarlo justo al llegar al hospital pero los astros quisieron que no pudiesemos ni salir de casa! así que no hubo opción… (y no, no nació prematura, 39+5 pero con ganas de salir jeje)

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    Mamagnomo
    12 febrero, 2019 at 10:10

    Que dices???????? Me estoy enterando por ti. Recuerdo que con el cheque bebé la gente aprovechaba para guardar el cordón, que era súper caro, tú!!, me muero de pensarlo. Tía… qué horror. En fin. Nosotros no lo hemos hecho porque pasábamos de creer que teníamos allí la solución a todos los males. No sé, la enfermedad va a la par que el hombre, siempre está presente e intentar evitarla es muy humano pero poco realista. Nos pareció un sistema milagroso poco realista.

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    Marta - La agenda de mamá
    12 febrero, 2019 at 10:14

    Nosotros tampoco optamos por banco privado. Las enfermedades autoinmunes no se tratan -que yo sepa- con células propias porque ya están «infectadas» con la misma enfermedad autoinmune. Y el resto apenas hay estudios sobre el tema osea que a día de hoy se podían solucionar 4 cosas. Tampoco había constancia de qué pasaba a largo -cuando hubiese estudios para curar más enfermedades-, si las células seguían siendo viables o no después de tantos años de congelación… Así que, en caso de guardar la sangre, me parecían mejor los bancos públicos en los que cualquiera puede donar y beneficiarse.

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    Vanessa
    12 febrero, 2019 at 10:39

    Se supone que si tienes una enfermedad autoimmune tus células están infectadas, y tu cordón, por lo que sería mucho mejor el cordón de otra persona. No? O eso nos explicaron en las clases preparto del centro de salud. Aquí no hay opción de donar el cordón en los hospitales pequeños, creo que tan sólo en el general en la capital, así que no tuvimos opción, pero aún así cuesta donar sabiendo que les beneficia tanto tardar en cortar el cordón y que ese beneficio lo pierda. Horrible lo de las estafas, ya lo había oído si.

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    Antonia
    12 febrero, 2019 at 16:37

    Pues yo tuve la suerte de poder donar el cordón… Eso sí, tuve una visita con ecografía incluida con una especialista (Hosp. sant Joan de Deu) en la semana 36, para ver si cumplía ciertos requisitos, y una vez comprobado que sí, en el parto se hicieron cargo de cordón. Yo no recuerdo nada, al final fue cesárea de urgencia, pero un par de meses después recibí un email confirmando que se había analizado el cordón, que era válido, y dándonos las gracias. Fue una alegría, la verdad!

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    Yaiza peluchin
    15 febrero, 2019 at 22:18

    Pues nosotros solo valoramos un ratito la opción de privado , pero como no nos convencía preferimos donarlo al banco público que en nuestro hospital ha Ia banco . Espero que haya servido o sirva para alguien . Se peluchin tengo la duda de si lo donaron o no ( yo lo pedí ) .
    De Pitufina hicimos pinzamiento intermedio ( mitad sangre para donar y mitad para ella y si se donó xk recibimos la carta del banco agradeciéndole ( como dice Antonia) . No sabes qué alegría me dió.

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