Cosmética

Pañales ecológicos desechables sin tóxicos. Hacer un máster para elegir un pañal

Pañales ecológicos desechables sin tóxicos pingo

Nuestros vecinos franceses llevan cosa de un mes revolucionando por completo a los fabricantes de pañales: primero, detectaron la cantidad de sustancias tóxicas que se siguen utilizando en la fabricación de estos elementos de la higiene del bebé, y les dieron 15 días escasos para que cambiaran sus composición si querían seguir vendiendo en Francia. ¡15 días! En España, para cualquier cosita así tardaríamos por lo menos 15 años, porque parece que siempre prima el interés empresarial sobre la seguridad de las personas. El problema es que algunos de estos químicos tóxicos son potencialmente cancerígenos. Seguro que os suenan el bisfenol o los ftalatos, que están prohibidos por ejemplo en la fabricación de biberones, vajillas infantiles, juguetes y artículos que estén en contacto con la boca del bebé. La boca la tenemos controlada pero ¿y el culo? Pues de este nos preocupamos poco, porque a fin de cuentas ¿cuánto rato va a estar nuestro mochuelo en contacto con los químicos tóxicos del pañal? ¿24 horas al día al menos durante 3 años? Mucho más que con el biberón en la boca, pero para los padres de a pie, el pañal es una cosa que se lleva por fuera del cuerpo, y pensamos que los niños no corren riesgo sólo por el contacto, cuando en realidad, estas sustancias se absorben a través de la piel y llegan igualmente al organismo. Para este tema voy tarde ¡como de costumbre! Porque hasta ahora yo valoraba ante todo el precio de un pañal: si era barato y no había escapes, ya estaba todo decidido. La verdad es que mis hijos han sido de piel resistente, sin atopía, sin dermatitis, sin rojeces, sin nada que nos hiciera sospechar que no estábamos eligiendo lo mejor para ellos.

1. Pañales de tela. No son para nosotros

Desde antes de que naciera la niña, me informé acerca de los pañales de tela y no le vi encaje en nuestro día a día, la verdad. Es cierto que la imagen que tenemos en mente, de pañales llenos de caca que tienes que frotar a mano, porque no vas a meter todo ese pastelazo en la lavadora, no es nada real, ya que los insertos se lavan por separado y suelen llevar una especie de capa biodegradable que se tira directamente a la basura, por lo que la limpieza no es tan tremenda como uno se imagina. Pero ¿cuántos pañales de tela deberíamos tener para no quedarnos nunca sin ellos? Porque los míos han hecho unas cacas, que eso no se recuperaba fácilmente con el cambio de la zona absorbente. Luego está el tema del invierno, la humedad, la incomodidad al salir a la calle e ir cargando con el pañal cagado hasta volver a casa. Definitivamente, la pereza era máxima, e hicimos un intento el verano pasado, al menos con los bañadores de piscina, para evitar tener que tirar pañales acuáticos en cada baño. Para un ratito, vale, pero para la cantidad de pañales que hay que usar cada día no nos han resultado prácticos.

pañales pingo talla 3 nappy

2. Pañales ecológicos desechables sin tóxicos

Claramente, era la mejor opción para nosotros, porque ayudan a reducir los residuos que generamos, a cuidar el medio ambiente, pero sobre todo, aseguran la ausencia de químicos tóxicos en contacto con los niños. Poco después de nacer mi churumbelito, tuvimos la oportunidad de probar los pañales Pingo ¡alucinantes! Al tacto, son seda pura. Jamás he tocado un pañal tan suave, y mira que en esta casa creo que hemos tenido todas las marcas del mercado: caras, baratas, del supermercado… Mi madre pensó que eran de tela cuando se los llevé a su casa. El tallaje amplio, el ajuste perfecto y la seguridad de que cuentan con 3 sellos de calidad medioambiental, están testados dermatológicamente y son aptos para niños con pieles atópicas y hasta para quienes padecen el Síndrome de Sensibilidad Química Múltiple. O sea, que para el mío, que no tiene nada de nada delicado, no pueden ser mejores. ¿Y por qué no seguimos usando los pañales Pingo desde entonces? Pues por falta de conciencia: seguía pensando que para una cosa de usar y tirar no merecía la pena pensar tanto. Y porque los pañales ecológicos desechables sin tóxicos suelen tener un precio mayor. Luego he visto que en tiendas tienen descuentos geniales (en Nappy, que yo soy muy fan de esta), con precios mucho mejores que en la propia web de la marca, y vienen a costar más o menos lo mismo que otros pañales más famosos de gama similar pero no ecológicos. Ahora, nos arrepentimos de no haber valorado de verdad lo que un buen pañal debe ofrecer, pero es que en este, como en tantos otros temas, los padres confiamos en que todas las marcas que están a nuestro alcance en los supermercados normales son completamente seguras, cuando a la larga puede que no sea así. Es más, los padres con hijos como los míos, con pieles duras y sin tendencia a las irritaciones, somos quienes menos pensamos en este asunto. Son aquellos que tienen hijos más sensibles los que acaban haciendo un máster en pañales, investigando acerca de los químicos tóxicos de su composición y buscando alternativas naturales que respeten las necesidades de sus hijos.

3. Otras ventajas de los pañales ecológicos

Esto es aplicable tanto a los pañales de tela como a los pañales ecológicos desechables sin tóxicos, al menos los de la marca Pingo, que son los que más hemos probado. Parece mentira, pero la orina del niño no huele nada. Muchos padres se quejan del fuerte olor de los pañales cuando están saturados de pipí (consecuencia de la reacción con los productos que lo componen) pues estos ya pueden estar a punto de rebosar que no huelen absolutamente a nada. O sea, sí al tufillo leve de una orina de bebé sano, pero no como si acabaras de destapar el bote del amoniaco de casa. En cuanto a la caca ¡huele mucho! Y eso está bien. No, no es contradictorio con lo anterior, porque si un pañal no tiene una buena transpiración, ya que los plásticos que lo componen no dejan pasar el aire para que la piel se mantenga fresca y seca, el olor a caca tampoco saldrá hacia el exterior. Esto hará que tardemos más en darnos cuenta de que el pañal necesita ser cambiado, aumentando el riesgo de irritaciones. O sea, que si tu hijo hace caca y a ti te llega el aroma al instante, ya sabes que al menos tu pañal transpira divinamente. Hay un punto que a los padres suele parecernos una incomodidad o un fallo del pañal: el hecho de que tras muchas horas de uso, la humedad parezca salir al exterior. Hoy en día, es cierto que los pañales pueden aguantar hasta 12 horas continuadas sin ser cambiados, que no hay que despertarse a hacer un cambio de pañal por la noche, pero a la mañana siguiente, notas que la parte exterior parece fría, húmeda… Pues esto pasa por el mismo motivo que con el olor a caca: si el pañal no es un plástico cerrado herméticamente, los micro poros para la transpiración pueden dejar salir algo de humedad. No es lo habitual, y no va a pasar de un momento para otro, pero sí podemos notarlo cuando transcurren muchas horas y se acumula el máximo de orina.

¿Qué tal ha sido vuestra experiencia con los pañales? ¿Pensáis que este alarmismo francés está injustificado? ¿O que de verdad la industria necesita una regulación urgente en España?

Esto te puede interesar

Sin comentarios

¡No te cortes, deja un comentario!

La finalidad de la recogida y tratamiento de los datos personales que te solicitamos es para gestionar los comentarios que realizas en este blog. Legitimación: Al marcar la casilla de aceptación, estás dando tu legítimo consentimiento para que tus datos sean tratados conforme a las finalidades de este formulario descritas en la política de privacidad. Como usuario e interesado te informamos que los datos que nos facilitas estarán ubicados en los servidores de Webempresa Europa S.L., con domicilio social en Madrid, C/ Almagro 11 6º 7ª 1 C.P. 28010 España. El hecho de que no introduzcas los datos de carácter personal que aparecen en el formulario como obligatorios podrá tener como consecuencia que no pueda atender tu solicitud. Podrás ejercer tus derechos de acceso, rectificación, limitación y suprimir los datos en info@planeandoserpadres.com así como el Derecho a presentar una reclamación ante una autoridad de control. Puedes consultar la información adicional y detallada sobre Protección de privacidad y cookies que encontrarás en el menú del blog.