Enseñanza/Colegio

¿La atención temprana es una pérdida de tiempo? 5 meses en el CDIAP

atención temprana es una pérdida de tiempo

En estos meses desde que mi churumbelito empezó a preocupar al pediatra por tener un retraso en el habla, hasta la posterior valoración como criatura con algunos marcadores del espectro autista, he peregrinado con él religiosamente cada semana hasta el CDIAP. En sesiones variables de 30-35 minutos, la psicóloga lo observaba mientras jugaba, nos hacía preguntas acerca de si notábamos avances, le incluía algún que otro juego nuevo en cada sesión… Los primeros 2 meses yo iba allí porque era lo que había que hacer: no iba a negar que su ritmo de desarrollo comunicativo era lento, y si estas sesiones semanales le podían ayudar ¡mucho mejor! A partir de la octava sesión, la cosa se me empezó a hacer cansina, repetitiva y mi confianza en este modelo de atención temprana decreció. Empecé a pensar que si todas las terapias eran así, la atención temprana es una pérdida de tiempo tremenda. O es que a mí me había tocado la psicóloga vaga. Soy muy de ahorrar en recursos públicos y de verdad, si en 2 meses lo único que el niño necesita es meter figuras geométricas en un bote, hacer como que da de comer a un muñeco y mirarnos lo máximo a los ojos ¿no podemos hacerlo en casa?

1. Pautas claras para trabajar en familia, por favor

Estoy convencida de que esto es mucho más efectivo que hacer malabarismos logísticos para poder llevar al niño semanalmente a la consulta. O sea, si a nosotros la psicóloga nos dice que el niño debe meter piezas en un bote durante 15 minutos a la semana, al día o cada hora, mientras le hablamos, tratamos de atraer su atención, que comparta el juego con nosotros y que se divierta ¿no sería beneficioso que nos lo explicase así, claramente, de forma que pudiéramos repetirlo en casa un millón de veces cada semana? Pues no, nuestra psicóloga lo mira jugar un rato, trata de interactuar con él, se fija en cómo juego yo y chimpún. Luego todos los avances del niño le parecen pocos, por lo que o todo lo hago divinamente o es que pautas me da pocas, poquísimas, y algunas semanas ninguna. Hemos perdido ya la paciencia, hemos empezado a leer e informarnos por nuestra cuenta y los avances son lentos, pero van llegando. ¿Cuántas familias acudirán durante años a sesiones similares sin darse cuenta de que este tipo de atención temprana es una pérdida de tiempo? Si sólo disponen de 45 minutos de atención semanal para cada niño ¿no será más efectivo formar a los padres en lugar de embobarse viendo cómo una criatura pasa olímpicamente de la sesión porque está en un entorno que además le incomoda?

2. Evaluaciones semanales

Es cierto que mi mochuelo, de una semana para otra, ha hecho grandes cambios ¡pero todos en casa! De la consulta no sale más espabilado (lo cual es normal porque dura media hora y la señora es psicóloga, no la Virgen de Lourdes) y nosotros tampoco con más instrucciones que seguir. El toque de atención del CDIAP nos ha servido para estar más encima de él, realizar otro tipo de juegos y robar los minutos posibles para atenderlo directamente. Pero las visitas semanales no creo que hayan supuesto ninguna mejora. A la psicóloga sí le ha servido para ver que el niño iba avanzando, que miraba más a los ojos, que empezaba a señalar esporádicamente con el dedo y compartía más juegos pero ¿esto no podría supervisarse con menos frecuencia? Porque allí no hacemos nada nuevo en cada sesión.

3. ¿La atención temprana es una pérdida de tiempo o se notan los resultados?

Nosotros hemos visto ciertos avances en pocas semanas pero no por lo que hacemos con la psicóloga, sino por lo que hemos leído y averiguado fuera de la consulta. O sea, que si estamos ocupando un horario, generando una lista de espera, para que no nos den pautas nuevas de una semana para otra ¿para qué vamos? ¿Es que somos alumnos aventajados? Y si es así ¿por qué no espaciar más las revisiones y dejar el hueco a otros niños que también las necesiten? Desde el primer momento nos dijeron que para avanzar en las carencia comunicativas del niño teníamos dos opciones: el adiestramiento (muy eficaz, con soluciones rápidas pero desfasado por hacer sufrir al niño) y la estimulación mediante el juego, que era la que íbamos a utilizar. Nunca nos dieron fecha de fin de la terapia (es algo que de entrada va para años), pero sí nos advirtieron de que en función de los progresos, podríamos ir espaciándolas más. En estos 5 meses largos, mi mochuelo de 2 años sigue estando comunicativamente por detrás de otros niños de su edad, esto es evidente. No queremos sentarnos a esperar a que un día se levante como un niño nuevo, pero tampoco perder el tiempo en una sala con 4 juguetes y una señora que cuando ha tenido a bien facilitarnos algo más de información, tras semanas de peticiones, nos ha dado 4 fotocopias que no hacen sino repetir datos que ya nos habíamos buscado por nuestra cuenta al no obtener guía por su parte.

4. Si dependiera de mí…

Hala, ya me voy a poner en plan madre sabelotodo a intentar arreglar la gestión de los asuntos públicos, que para eso los pagamos. Pero si tanta lista de espera hay, si tantas familias necesitan de este servicio por ser gratuito ¿no sería mejor aligerarlo todo lo máximo posible? Que se evalúe al niño, que se hable con claridad a los padres, que nos entregue una guía de juegos y actividades para mejorar la estimulación, lecturas adaptadas a todas las familias (nosotros nos hemos metido ya en unos berenjenales psicológicos, neurológicos y psiquiátricos que estamos a 2 ratos de que nos convaliden una triple titulación, pero entiendo que no todo el mundo va a estar igual de implicado, ni va a tener el mismo tiempo, ni la misma capacidad para procesar textos técnicos) y que los revisen con la frecuencia que sea conveniente, pero dando cierto margen para ver los avances. Que si hay padres que pasan de la terapia y no aplican nada, allá ellos, pero a poco que te impliques en facilitarle la vida a tu hijo ¿de verdad 45 minutos semanales siendo admirado por una psicóloga van a lograr más avances que 7 días a la semana con tu propia familia bien guiada? Vamos, hombre, que seguro que si sólo vamos a consulta y luego dejamos a la criatura arrumbada sin hacer nada por estimularle y hacerle avanzar, esa rato no da ningún fruto, os lo aseguro ya.

¿Alguna vez habéis tenido la sensación de que las terapias que hacen vuestros peques no están todo lo bien gestionadas que debieran? ¿Que la idea para detectar precozmente problemas en el desarrollo es buena, pero la puesta en marcha falla?

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9 Comentarios

  • Responder
    Nueve meses y un día después
    6 marzo, 2019 at 08:56

    Te entiendo perfectamente pero creo que habéis tenido mala suerte. Como en todos lados… habrá gente incompetente pero creo que es fundamental la atención temprana. Por supuesto es vital que se asesore a los padres pero incluso dando indicaciones muy específicas hay gente que pasa o lo hace mal.
    No se puede sustituir la labor de un profesional, que entiende más por qué hace lo que hace. Deberían ofrecerse más sesiones, eso sí.

    Si yo te contara recomendaciones dadas a padres de niños normotípicos y lo que luego hacen los pobres con toda su buena intención… En muchos casos hasta contraproducente.
    De todas formas la psicóloga que os ha tocado desde el inicio… digamos que regu, ¿no?

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    Mamagnomo
    6 marzo, 2019 at 11:35

    ¿Será una señora silenciosa que va evaluando y no aplica terapia sino que valora y nada más? No sé. Pero vamos, mis suegros con mi cuñado tardaron 28 años en encontrar una terapia que les funcionara. No es por desanimarte, eran los años 80-90 y ha llovido, pero a veces es difícil y se dan muchísimos palos de ciego. Ánimo y sigue haciendo tu gran terapia: la familia es una escuela maravillosa donde aprenden con sus hermanos y con vosotros. No decaigas!!

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    Ali
    6 marzo, 2019 at 12:08

    Niña con retraso en el habla y 45 minutos de logopeda semanales. Allí íbamos madre/padre hija haciendo encaje de bolillos religiosamente todas las semanas. Y sí, veíamos avances, pero no sabría muy bien decir si por las clases o por el desarrollo natural de la niña, íbamos, esperábamos (ni siquiera entrabamos) y así semana tras semana hasta que …. su logopeda cayó de baja y llegó una sustituta. Años luz!!!! Tras cada sesión nos explicaba qué debíamos reforzar en casa y cómo, juntó a mi hija con otra niña con la que se complementaba fenomenal, nada que ver!!
    Conclusión: no falla la atención temprana, fallan algunos profesionales y su falta de ganas o implicación.
    Suerte con tu niño!!!

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    Vanessa
    6 marzo, 2019 at 13:42

    Yo creo que lo que habéis tenido es mala suerte con esa profesional. Una pena. Nosotros hemos tenido una experiencia excelente con nuestro centro de atención temprana. También es verdad que es un centro pequeño, con sólo 4 profesionales, cada una especializada en una área del desarrollo, muy bien compenetradas entre ellas. Tuvimos reuniones con la sicóloga que era la directora en ese momento, excelente el trato, la información… y en nuestro caso las sesiones fueron con la fisio, y estupenda. Atenta 100% en el niño y en nosotros, interesada e implicada en todo, información en todo momento, preguntas y respuestas siempre, vamos, pecaban más de exceso de información, se nos hacían cortas las sesiones la verdad. Incluso hubo sesiones que en lugar de mi pareja nos acompañaban otros miembros de la familia y ella encantada, a todos los hacía pasar a la sesión, no los dejaba esperar fuera, y le encantaba conocer el entorno del, en nuestro caso, bebé. Si en un futuro tuviéramos que repetir por otro motivo, yo iría encantada y tranquila de nuevo. Es más, tras el alta nos animaron a que si teníamos cualquier consulta o duda, sobre cualquier etapa del desarrollo, volviéramos o llamáramos por teléfono sin problema ninguno. Y toda la gente que conozco que ha pasado por el centro, están igual de encantados que nosotros.

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    Míriam
    6 marzo, 2019 at 15:24

    Yo sinceramente creo que todo esto ha sido contraproducente para vosotros como padres y el niño. Acaba de cumplir los 2 años y lo único que les importa es que alcance el ritmo de otros niños. Si tú como madre no te habías alarmado, a pesar de que su ritmo fuese más lento, no veo que fuese imperativo acudir a estas sesiones donde al final han conseguido cambiar tu forma de ver la educación de tu hijo. La guardería (eufemísticamente llamada escuela infantil) no es mejor para un niño que criarse con su madre. Cualquier psicólogo medianamente competente sabe esto. Otra cuestión es la obsesión con institucionalizar a los niños. Hasta los 3 años los niños no “socializan”, qué manía con este tema. Juegan al lado y pueden interactuar. Algunos pueden socializar antes, pero no es preocupante que no lo hagan antes de los 3 años… De verdad, algunos psicólogos tendrían que dedicarse a otra cosa. Siento si a alguien le molesta lo que digo, pero en el caso de Álvaro, por lo que he leído, lo veo así. Ahora resulta que es prioritario que un niño hable unos meses antes y mermamos su apego y autoestima a largo plazo. Entiendo que los niños que no tienen otro remedio vayan a la guardería, pero el que pueda, que se quede con su familia. Está comprobadísimo que a la larga serán adultos con mayor seguridad y autoestima…

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    Silvia
    6 marzo, 2019 at 22:41

    Yo también creo que habéis tenido mala suerte con la profesional. Nuestra experiencia es diametralmente opuesta. Lo primero que nos dijeron es que en la sesión semanal nos iban a dar una guía para que trabajasemos en casa, que una hora a la semana no servía de nada sin el trabajo diario en casa. Siempre nos han explicado el motivo de todos los juegos dirigidos que usaron con mi peque, y que iban variando casi cada semana! Y todas las semanas nos íbamos a casa con tarea. Mi peque no ha tenido retraso en el habla, pero hablando con otras mamás con otras problemáticas todas estaban encantadas.

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    Clara
    7 marzo, 2019 at 08:01

    Nosotros con el mayor (nos lo derivaron del cole por hiperactividad con 3 años alucina) dimos con un psicologo que solo de ver a mi hijo ya se limpiaba el sudor y que no sabía tratar con él. Mi hijo odiaba ir allí y trepaba hasta por las paredes y no se centraba en nada. Nos buscamos otro psicologo, y fue una bendición para toda la familia. Nos cambió la vida a todos. Al niño le descartó la hiperactividad practicamente desde el principio, y a mí acabó tratandome por una depresión postparto y ansiedad. Nos ordenó la vida a todos y mi hijo la adora y aún se acuerda de ella. Es vital dar con un buen profesional que sepa tratar con familias. Igual habéis tenido mala suerte, pero vosotros estáis luchando como leones. Sea cual sea el diagnóstico, si es que lo hay (menudos avances hace el peque) podeis estar orgullos de como le habéis ayudado 😘

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    Montse
    7 marzo, 2019 at 16:40

    Totalmente de acuerdo con otras mamis habéis tenido mala suerte con el profesional ,nunca es una pérdida de tiempo acudir a un centro de atención temprana cuando tu hijo lo necesita, además tenéis que trabajar en casa siempre,eso es muy importante, y que la profesional os indique unas pautas y os asesore a como ayudar a vuestro hijo

  • Responder
    Isabel
    7 marzo, 2019 at 21:43

    En nuestro caso, la atención temprana fue muy necesaria. Ayudó mucho a nuestro hijo. Estuvo yendo desde los 5 meses (no pudimos empezar antes) y hasta los 17 meses. Le enseñó a gatear, le ayudó con la psicomotricidad fina. Con el lenguaje no, porque era pequeño. Íbamos 45 minutos cada 2 semanas. (Cada 2 semanas porque había tal demanda que para poder atender a todos). Nosotros, al ser un bebé, entrábamos en las sesiones y nos explicaba las actividades que hacía con él y qué finalidad tenían. Yo le dedicaba unos minutos todos los días en casa. Yo creo que habéis tenido mala suerte.

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