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Ideas para que hermanos de diferente edad jueguen juntos

hermanos de diferente edad jueguen juntos

Muy arriesgado es el título de hoy, porque ya sabéis que de imaginación y creatividad en todos los ámbitos de la crianza ando bajo mínimos. Pero después de estar 2 años esperando a que mis mochuelitos, ese par de hermanos de diferente edad jueguen juntos, llevo unos meses observando que hay 4 ó 5 tontadas súper efectivas para que al menos compartan unos minutos el espacio vital, no renieguen el uno del otro, interactúen (o lo parezca) y socialicen un poco entre ellos ¡que para eso los tuvimos! Porque resulta que el niño tiene que ir a socializar a la guardería, y mi pochola, con todos esos amigos del cole de los que no para de hablar, tiene el cupo de contacto humano cubierto, por lo que se ve muy mayor y al pequeño lo mira más bien poco. No queremos ser los padres que la “obliguen” a compartir tiempo con su hermano, pero a veces da una cosita ver al pequeño seguirla de un lado a otro, echarle el ojo por encima del hombro a todo lo que ella ve, y hasta tumbarse encima de ella buscando el contacto, que algo sí que intentamos motivarla para que se diviertan juntos. Como de costumbre, nuestros remedios son caseros y muy de andar por casa. No son infalibles, no hacen que se interesen por ellos el 100% de las veces, pero sí sirven para verlos pasar un rato juntos la mar de bueno para ellos ¡y de relajado para nosotros! Aquí os dejo nuestros pequeños milagros casero.

1. Globos baratos y sin inflar

A casi todos los niños les gustan los globos, menos a unos cuantos que les tienen pavor en cuanto averiguan el escándalo que montan cuando explotan. Estos me han salido bastante valientes en ese aspecto, así es que la primera vez que nos dieron un globo publicitario por la calle ¡qué disloque para el pequeño! A la niña ya sabíamos que le gustaban. Así es que en casa estuvimos un rato jugando a manotearlo pasándonoslo de unos a otros en el aire, sin dejar que tocara el suelo. Esta actividad le encanta a la niña, pero es complicada para el pequeño, que con 2 años se me queda embobado mirando al globo y no suele reaccionar a tiempo para atraparlo y devolverlo antes de que caiga a tierra. Así es que improvisamos otra versión con la que sí alucina ¡y mucho! Se trata de coger un mismo globo, inflarlo lo máximo posible y dejarlo escapar sin haberle hecho el nudo. El globo sale disparado por toda la habitación y la única función del hermano pequeño es ir a donde haya caído para recogerlo. Mientras dura, se muere de risa por el camino y busca ansioso a su hermana para que inicie todo el proceso una y otra vez.

2. Pompas de jabón

Además de ser un clasicazo entre los juegos infantiles es una súper idea para que los hermanos de diferente edad jueguen juntos. ¿Por qué? Porque el mayor será el encargado de hacer las pompas, que a ellos es lo que más les mola, y los pequeños aún estarán en fase de deleitarse con las burbujas, por lo que hasta que no crezcan un poco más no van a luchar por ser ellos los que soplen, ni los que manejen su propio pompero, ni los que vayan descarriando el jabón por todos los suelos. Eso sí, si se animan a soplar ¡dadle la oportunidad! Que ya os conté que esto de los soplidos es un súper ejercicio de logopedia recomendable a cualquier edad.

3. Bloques de construcción

Los míos son muy, muy fans de los buildings blocks. ¿y por qué los llamamos así? ¿Porque somos unos repelentes? No, porque Peppa Pig introdujo ese nombre en casa y ellos no le llaman por la popular marca, como el resto de la humanidad, sino por su denominación anglosajonas. Además, los nuestros son Mega Bloks desde que la niña era pequeña, y claro, cuando empiezas a rejuntar bloques de una marca ¡ya no puedes cambiar! Porque los de la competencia no te van a encajar y no tenemos ni el presupuesto ni el espacio para andar haciendo cambios. Incluso la niña, con 5 años, es poco imaginativa para eso de las construcciones, y sigue haciendo torres, tartas cuadriculadas, algún robot inventado y poco más. El pequeño sólo hace torres, y aunque no son capaces de intercambiar piezas ni de trabajar los dos a la vez en el mismo proyecto, al menos sí pueden compartir el espacio, estar juntos e incluso ayudarse (y también molestarse) mutuamente.

4. Pelotas para que los hermanos de diferente edad jueguen juntos

Aquí no nos funciona demasiado bien. El pequeño sabe pasar la pelota con el pie o con las manos, pero es muy disperso y lo de hacerlo en serie no va con el. Así es que al menor despiste ¡huye con el balón! Por su lado, la niña tiene a veces muy mala idea: da balonazos fuertes, no tiene en consideración la psicomotricidad del pequeño, y de paciencia anda justita. Para un día de éxito, tenemos 50 de malas experiencias. Pero si vuestros hijos mayores son más calmados, más comprensivos con los pequeños y menos borricos, creo que hay juegos sencillos que sí podrán entretenerles.

5. Bailar ¡lo que sea!

Empezamos por canciones infantiles del grupo Pica pica, y cuando mi mochuelo se encontró por primera vez en su vida con el súper éxito “Cabeza, hombros, rodillas, pies” ¡Menudo disloque! Tardé días en darme cuenta de que iba imitando la coreografía por la casa, incluso sin música, cuando de repente, sin venir a cuento, se doblaba por la cintura y se tocaba los dedos de los pies. ¡Qué flexibilidad en ese mini cuerpo! Ese fue el primer éxito musical en su vida, y lo que más le gusta es que lo repitamos en familia. Mira la pantalla y a nosotros a la vez, como comprobando que no nos saltamos ningún paso de la coreografía. De este grupo, la niña se sabe ya casi todos los bailes, y él, que es menos saleroso que ella, al menos se interesa por la música, da algún que otro pasito y sobre todo muchas palmas. Últimamente nos hemos modernizado con música de mayores, usando juegos de la Wii como el Just Dance ¡un acierto! Los padres no sufrimos tanto como con las canciones infantiles en bucle, y los niños se lo pasan bien igualmente.

6. Crueldades con el pequeño

Lo sé, esto está súper mal y me merezco un punto negativo como madre, pero aprovechando la inocencia de los 2 años de mi mochuelo, cuando la niña quiere jugar a algún videojuego, cosa que él ni entiende aún ni falta que le hace, reconozco que le damos un mando sin pilas y hala ¡que se sienta integrado! Lo mismo ocurre cuando la niña le deja mirar por encimilla del hombro lo que ella está viendo en la tablet (generalmente dibujos que al pequeño no le interesan, pero si ella los mira ¡él también quiere!). De momento, el chiquillo no se da cuenta, cree que colabora en el juego y la otra no siente que el pequeño lo moleste sin remedio. En unos meses es truco no nos valdrá pero mientras tanto…

¿Los vuestros ya nacieron jugando juntos y compartiendo todas sus experiencias? ¿O también os ha costado encontrar pequeñas actividades que los unieran?

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3 Comentarios

  • Responder
    Anónimo
    4 abril, 2019 at 10:23

    Jajajajaja… Nosotros también hacemos lo del mando de la Wii sin pilas para el pequeño… Oye, mano de santo!

  • Responder
    mamá puede
    4 abril, 2019 at 13:31

    Jajaja pobre!! Le criáis engañado! Jaja

    Yo reconozco que en esto no he tenido problemas y suelen jugar juntos bastante y sin necesidad de animarles, ha salido de manera natural

  • Responder
    Nueve meses y un día después
    5 abril, 2019 at 08:42

    Buf, es que con la diferencia de edad de los nuestros, tuyos y míos quiero decir 😂😂, hasta ahora era complicado. Aquí, aunque hay amor, el pequeño quiere jugar con el mayor pero, claro, le destroza su composición milimétrica de dinosaurios y ya tenemos el drama. Con razón. O el pequeño, le lanza cosas 😂😂😂. Ahora ya empiezan a poder estar en el mismo espacio e incluso a compartir juegos. Yo, te gano a nocreatividad porque, la verdad, no intervengo en sus juegos. Sí le explico al mayor que para el peque él es un ídolo y que por eso quiere siempre estar con él porque le parece que su hermano mayor es la pera limonera pero que aún hay cosas que no entiende… y es muy efectivo para que el grande tenga más paciencia.

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