Enseñanza/Colegio

Avances y aprendizajes tras 2 meses de escuela infantil ¡Funciona!

aprendizajes tras 2 meses de escuela infantil

Como madre conversa que consideraba que las guarderías eran el mal a madre que ahora las llama escuela infantil y alaba sus pros (aunque sigan teniendo algún contra) hoy os voy a contar los cambios que ha experimentado mi churumbelito desde que a primeros de marzo se estrenó en su escuelita particular. Un periodo de adaptación muy normal y llevadero, un centro privado ante la imposibilidad de tener una plaza pública y unos avances y aprendizajes tras 2 meses en la escuela infantil que a día de hoy me reafirman en la idea de que ha merecido la pena al menos hacer el intento de cambiar sus hábitos y rutinas. Os recuerdo que no lo hemos escolarizado por gusto propio, no por incompatibilidad laboral, sino porque nos lo recomendaron como método de estimulación desde la consulta de atención temprana, a fin de mejorar sus carencias en cuanto a socialización a causa del TEA. En este tiempo, no se ha obrado un milagro: no ha empezado a hablar de repente, ni a reclamar la atención de todo su entorno, ni a liderar los juegos en grupo, pero sí ha dado unos cuantos pasos hacia adelante en el aspecto comunicativo. Y además, va tan contento a diario, que mal no le puede hacer.

1. Bye, bye tele

En esta casa no somos de prohibiciones ni radicalismos, pero justo antes de dar el paso de matricularlo en la guardería, la cosa se nos estaba yendo de las manos. A su hermana, nunca le hemos puesto límites en este sentido y se ha regulado divinamente, cambiando de intereses con normalidad y viviendo sin estar pegada a una pantalla. Sin embargo, mi mochuelo pasó por una fase en la que había que elegir entre Pocoyó y Peppa Pig o muerte. O encendías la tele o la aporreaba sin descanso. Podías intentar distraerlo con juguetes, con comida, sacándolo del salón, pero en 3 minutos volvía a las andadas. Desde que empezó a ir a la escuelita, esto ha cambiado por completo. Para empezar, porque se despierta tan justo de tiempo que por la mañana no le da tiempo de ver nada. A la hora de comer le pongo unos 15 minutos de lo que quiera; luego echa la siesta; nos vamos a recoger a la niña del colegio; merendamos y aunque la tele esté de ruido de fondo, tratamos de que su hermana escoja programas que le gusten a ella, con lo cual él echa algún que otro vistazo, pero se pone a construir, a hacer uso de otros juguetes y ya no se enfada si no aparecen sus dibujos preferidos en pantalla. Este cambio se produjo de forma muy radical, durante las 2 primeras semanas de colegio. Ahora creo en quienes proclaman que apagar la tele de forma definitiva marca un antes y un después en sus vidas.

2. Mayor concentración en los juegos

Esto no era difícil de superar, porque antes de ir a la escuela infantil es que no tenía casi ninguna e iba pasando de una actividad a otra en menos de un minuto, a no ser que fueran sus juegos preferidos. Uno de los principales aprendizajes tras 2 meses de escuela infantil es el aumento de su concentración en juegos de construcción, de piezas encajables, al ojear libros, o incluso al pasearse encima de la moto correpasillos. No se pasa media hora con nada de esto, pero hasta 5 minutos sí, que para nosotros ya es un logro importante. Además, está abierto a nuevos juegos y actividades: hemos probado a soplar con pajitas por aquello de estimular la musculatura facial para los ejercicios de logopedia, meter monedas pequeñitas en una hucha para mejorar la motricidad fina, hacer torres de piezas cada vez más altas, pulsar con más soltura y atino los botones de los juguetes cuando quiere que se active exactamente una función y no cualquier otra… La psicóloga del CDIAP, dice que con 2 años debería mantener la atención en una sola cosa al menos 20 minutos. Esto no lo hemos conseguido, pero no sé yo si muchos niños de esta edad estarán tanto tiempo con la atención fija en una sola cosa. Es que la hermana también era muy volantona y los compañeros del colegio ¡ni os cuento!

3. La música le atrae y baila

¡Y salta! Con los dos pies juntos y se vuelve loco. Antes, no sentía este interés musical. Ahora es un disloque la de palmas que da, cómo se mueve, cómo salta, rueda por el suelo, como quiere que repitamos coreografías. Ha pasado de estar muy apático ante los divertimentos musicales a disfrutar hasta de las cancioncillas breves de los anuncios o de algunos de sus juguetes.

4. Comparte más juegos con su hermana

Poca cosa, porque ella tampoco se lo pone nada fácil: dice que es un bebé, que ella es mayor y pasa olímpicamente de su presencia la mayor parte del tiempo. Aún así, juegan a pasarse globos volando; ella infla un globo, deja que se escape el aire mientras danza a lo loco por la habitación, y él lo recoge donde haya caído; construyen algunas cosas juntos; se sientan abrazados a ver los mismos dibujos (unos minutos, nada de amores eternos); se peinan; se dan masajes… En definitiva, hay más contacto entre ellos, muestran más interés el uno en el otro.

5. Llama más nuestra atención

¡Este es un paso fundamental! Porque hasta ahora él iba muy por libre, era muy independiente y solo nos requería en caso de necesidad extrema. Ahora, nos mira cuando algo le hace gracia, cuando nos quiere enseñar algo que le sorprende, cuando desafía una de nuestras órdenes y aunque sigue sin señalar y sin hablar, al menos nos guía de la mano de un lado a otro para que nos fijemos en lo que quiere mostrarnos, o toca los objetos que quiere. Es un pequeño paso para la humanidad, pero para comprender lo que desea ¡es un mega avance dentro del micro cosmos de nuestra casa!

6. Insiste en comer solo

Pero solo, solo. Vamos, a su hermana tuvimos que ir dejándole de dar de comer en la boca porque ya estaba muy crecidita y su padre, por tal de que comiera siempre un poco más, allá que le iba metiendo la cuchara en el morro. Con el pequeño, desde hace unas semanas, esto no es posible. Para empezar, hay días en los que elige dónde se quiere sentar: la mayoría de veces en su trona de niño mayor, pero otras quiere una silla como las nuestras, o comer de pie mientras ve la tele, o sentado en la alfombra, o en un sillón, o directamente en el suelo. De ubicación cambia a cada minuto, supongo que porque en la escuela infantil él no come, sólo toma un tentempié de fruta o pan a media mañana mientras están en el recreo, y por eso no se ha habituado a hacer las comidas siempre de la misma manera, en un mismo sitio. Pero quiere gestionar la cuchara, el plato, el vaso, el postre y todo lo que tenga por delante. Rara vez nos deja que seamos nosotros quienes le metamos comida en la boca. A la psicóloga, esta autonomía no le gusta nada, porque dice que aún es muy pequeño para esto, pero si dentro de un año va a ir al colegio y allí sí le van a exigir que coma por sus propios medios ¿tan malo será que quiera hacerlo por adelantado?

Y hasta aquí, los progresos que hemos realizado en estos 2 meses. Con que no haya tenido regresiones por el cambio de ambiente, yo ya hubiera estado más que satisfecha, pero es que encima parece que va cogiendo un ritmo lento pero seguro en sus avances. ¿Qué tal les fue a los vuestros durante los primeros meses de escuela? ¿Les resultó beneficioso o perjudicial?

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3 Comentarios

  • Responder
    Mama Primeriza Universitaria
    29 abril, 2019 at 08:24

    Me alegro muchisimo!!!
    Muchas veces se instala algo como normal y todo lo demas esta mal. Las guarderías/escuelas infantiles no son el demonio. Yo he tenido que escuchar DE TODO en el camino del señor porque mis hijos han ido. Y en nuestro caso era una necesidad porque YO queria incorporarme al mercado laboral (y podia! Que no siempre esto va de la mano!).
    Una alegria, porque fijate con dos meses los avances, y seguro en poco mas algun otra cosa veras.
    En casa tambien somos de la autorregulación de la tv.

  • Responder
    Fati
    29 abril, 2019 at 09:02

    Que bien que vayáis notando cambios
    Pues el mío no se deja dar se comer, en algunos momentos desde los 18 meses. No se yo porque es autonomía va a estar mal.

  • Responder
    Nai
    3 mayo, 2019 at 23:06

    Pues todo positivo que guay!!!! Seguramente se distrae tanto que después llega a casa con ganas de gustarse sus cosas. ¿Qué edad tiene?

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