Juguetes

Juegos de mesa para niños impacientes. Los que nos funcionan

Juegos de mesa para niños impacientes

Mi bichilla, a sus 5 años y medio, sigue teniendo un mal perder del copón. Si bien su tolerancia a la frustración parece haber aumentado, esas sensaciones de ira que la embargan cuando pierde no han desaparecido por completo. No sé si será un avance o un retroceso pero, en ocasiones, se da cuenta de que enfadarse por perder no está bien visto, por lo que de repente empieza a sonreír de una forma muy falsa, hace una mueca casi de muñeca diabólica forzando una sonrisa con todos los dientes fuera, a la vez que va diciendo: “He perdido, pero no pasa nada, no me enfado”. Claramente, por dentro tiene que estar renegando de toda nuestra estirpe, y con esa pose fingida no sé si me da más miedo una explosión en forma de rabieta o esa contención de película de terror. Sin embargo, hace unas semanas tuvimos días de huelga, días de lluvia, días en los que hubo que quebrarse la cabeza para lograr distracciones sin salir de casa y rescatamos un par de juegos que llevan ya bastante tiempo aquí, pero que habían quedado algo arrumbados por los enfados en los que había caído la niña. Y de repente ¡sorpresa! Pudimos incluso echar más de una partida sin que hubiera mal ambiente. Unas veces ganó y otras perdió, pero se comportó de una forma tan coherente que me ha hecho pensar que quizás haya algo especial en la mecánica de estos juegos de mesa para niños impacientes.

haba la princesa hadamaga

1. Hadamaga de Haba

Para empezar, creo que el hecho de estar protagonizado por hadas y poder empuñar una varita mágica muy rosa, ya ha predispuesto a mi mochuela a favor del juego de mesa Hadamaga de Haba. Tiene una mecánica muy sencilla, porque simplemente hay que dibujar lo que nos toque en cada partida, bien recreando su forma con la varita en el aire o en la espalda de un compañero que lo debe adivinar. Para que no sea muy complejo, hay una ficha con los mismos 12 dibujos que se repiten constantemente, por lo que incluso los niños más pequeños, sin necesidad de que sepan leer, pueden participar. Pero la mayor ventaja es que no competimos un equipo contra otro, sino contra un duende malvado: el objetivo es evitar que el duende complete su rosco de fichas antes que cualquier jugador o grupo participante. No sé si este formato de juegos de mesa para niños impacientes resultará así de bien con otros mochuelos, pero la mía sufre mucho menos si el que gana es un duende imaginario y no uno de nosotros. De hecho, ya lo incluí en nuestra selección de juegos para no tener peleas en casa.

dónde están todos quién es quién

2. ¿Dónde están todos?

¿Dónde están todos? Se parece un poco al ¿Quién es quién? Solo que en lugar de intentar adivinar personajes por su aspecto físico, aquí se pueden hacer preguntas con respuestas de tipo sí o no, y lo que hay que averiguar es en qué habitaciones de la casa ha colocado el contrario a su familia. El formato es chulo, porque cada jugador tiene un dispositivo que simula la fachada de una casa y dentro hay 6 habitaciones posibles en las que colocar a los muñecos: baño, cuarto de juegos, dormitorio, comedor, cocina o jardín. Nosotros no ponemos límite de preguntas, para que sea más sencillo, pero podríais acotarlo por ejemplo diciendo que sólo se permiten 3 preguntas para intentar averiguar dónde se esconde cada personaje. Los niños no serán capaces de establecer una estrategia eficaz: repetirán preguntas, pasarán por habitaciones que ya habían quedado descartadas… ¡lo normal en estos casos! Y tenderán a preguntar directamente si la madre está en el baño o en el jardín, perdiendo muchos turnos por no fijarse en otros elementos que les podrían ayudar a descartar más estancias. Pero a pesar de las dificultades, la mía no monta en cólera si pierde en este juego.

juego oca niños impacientes

3. ¿La oca entre los juegos de mesa para niños impacientes?

¡Vivan los clásicos! Si bien hemos hecho la prueba con el parchís, ahora que la niña sabe contar hasta el infinito y que entiende el sistema de turnos, y las reglas de la muerte en este juego, la criatura se nos desmanda con frecuencia, hace trampas con las fichas que aún no habían salido de su casa y al final entra en una espiral de pavo que hace imposible acabar con el juego. Sin embargo, con la única ficha con la que se juega a La oca, la cosa funciona mucho mejor. No sé si es porque se siente más vigilada, porque hay más actividades diferentes para hacer, porque es un juego más rápido y la meta está ahí, de forma tan tentadora y visual durante todo el juego… El caso es que a La oca podemos echar varias partidas sin problemas, porque son rápidas y sí, ella quiere ganar, como en todos los demás juegos, pero en caso de que no lo consiga, sabe que puede tener nuevos intentos en pocos minutos y parece que esto la relaja a la hora de jugar.

¿Cuáles han sido los primeros juegos de mesa que han logrado dejar a vuestros churumbeles sentados, sin dramas y sin abandonar la partida antes de tiempo?

Esto te puede interesar

Sin comentarios

¡No te cortes, deja un comentario!

La finalidad de la recogida y tratamiento de los datos personales que te solicitamos es para gestionar los comentarios que realizas en este blog. Legitimación: Al marcar la casilla de aceptación, estás dando tu legítimo consentimiento para que tus datos sean tratados conforme a las finalidades de este formulario descritas en la política de privacidad. Como usuario e interesado te informamos que los datos que nos facilitas estarán ubicados en los servidores de Webempresa Europa S.L., con domicilio social en Madrid, C/ Almagro 11 6º 7ª 1 C.P. 28010 España. El hecho de que no introduzcas los datos de carácter personal que aparecen en el formulario como obligatorios podrá tener como consecuencia que no pueda atender tu solicitud. Podrás ejercer tus derechos de acceso, rectificación, limitación y suprimir los datos en info@planeandoserpadres.com así como el Derecho a presentar una reclamación ante una autoridad de control. Puedes consultar la información adicional y detallada sobre Protección de privacidad y cookies que encontrarás en el menú del blog.