Puericultura

¿Cuándo quitar la barrera de la cama de los niños?

quitar la barrera de la cama de los niños

Segunda maternidad y nuevos conocimientos en todos los aspectos. Cuando mi bichilla hizo el paso de la cuna a la cama con 2 años, lo hizo a la que sigue siendo su cama a día de hoy, un mamotreto de 2,10 metros de largo y el ancho estándar para una cama individual de adulto. Tan alta, que no tuvimos ninguna duda de que era imprescindible instalar una barrera lateral para que no se nos descalabrase noche sí, noche también contra el suelo. El momento de instalarla lo tuvimos clarísimo: el primer día en que la pusiésemos a dormir en todo lo alto. Pero ¿cuándo quitar la barrera de la cama de los niños? Exacto, sobre esto no hay manuales que te orienten y la observación ¡ay! Es muy, muy confusa. Actualmente, en casa seguimos teniendo una barrera de cama en funcionamiento. ¿Dónde? En la cama de matrimonio. ¿Cómo se os queda el cuerpo? Sí, mejor empiezo por el principio de las historias para no dormir de mis dos mochuelos, así nos vamos aclarando.

1. La pongo hoy pero ¿cuándo voy a quitar la barrera de la cama de los niños?

Como buena madre primeriza con dudas sobre todos los artículos de puericultura, hice una búsqueda de las barreras que más me convencían y al final, este hombre se fue un día a una tienda de puericultura y me volvió con este modelo de Jané, soso a más no poder, súper barato y sin nada de diseño, pero tras casi 4 años conviviendo con él debo decir que fue todo un acierto. Sigue como recién estrenado y creo que podríamos dejarla en herencia hasta a mis nietos. En medio de todo esto, nos mudamos de casa, le cambiamos el colchón a la niña y ¡oh, sorpresa! Si su cama ya era alta, con el nuevo colchón lo era aún más. Por más que crecía, no veíamos el momento de quitar la barrera de la cama, porque con semejante elevación cualquier caída desde ahí en plena noche sería un trompazo tremendo. Total, el pequeño seguía colechando con nosotros y no necesitábamos ponerla en ninguna otra cama. Y de repente, una noche, ya cumplidos los 5 años, dijo que prefería no tener barrera: porque así se podía subir y bajar mejor de la cama, porque se le quedaban las sábanas atascadas entre ella y el colchón… Razonamientos peregrinos, pero ya que la iniciativa salía de ella, le hicimos caso. La quitamos, recubrimos el suelo de cojines las primeras noches y sí, se ha caído 2 veces en este tiempo, pero parece que de alguna forma ya ha aprendido a notar los límites de la cama y hace meses que no hocica contra el suelo. Así es que ya teníamos la barrera disponible para el pequeño.

funda nórdica cama montessori

2. Cuando la barrera de la cama no es imprescindible

¡Exacto! Ahora que disponíamos de barrera para el niño nos dimos cuenta de que él no la necesitaba. ¿Porque genéticamente nos venía dotado de serie para no caerse de la cama? No. Porque cuando montamos su habitación con muebles minúsculos por la falta de espacio, compramos una cama extensible de Ikea en la que nuestra barrera universal no cuadra. En Ikea venden sus propias mini barreritas, pero al estar la cama tan, tan baja, en caso de caída este no se iba a matar. Primero por la escasa altura; segundo porque tiene debajo un suelo súper acolchado de foam, y tercero porque poniendo 2 cojines sencillos, incluso en caso de caída no notaría ni el desnivel. Resumiendo, que la miniatura lleva ya más de un año durmiendo en su habitación, sin barrera de cama y no se ha caído ni una sola vez. 

3. Barrera infantil en la cama de matrimonio

Esta es nuestra situación desde el día en que la niña se deshizo de la barrera. Como no encajaba en la cama de su hermano, y como él no duerme del tirón, sino que empieza la noche durmiendo a solas en su dormitorio, pero en cuanto realiza el primer reclamo de teta se me viene a mi cama, decidimos instalarla ahí, en el lado paterno. Sí, porque cuando era más bebé se movía mucho menos, así es que el tope lo hacía su padre o una almohada con peso y cojines puesta al borde de la cama. Pero a medida que ha ido creciendo, el aguante del padre ha ido menguando, y con esas patadas que arrea está mucho más firme la barrera que nuestro parapeto de cojines blandos. La principal beneficiada de vivir con la barrera en la cama de matrimonio soy yo, porque hasta ese momento había tenido noches incomodísimas, pensando que me quedaría profundamente dormida y no notaría nada si él tirase los cojines al suelo, por lo que se caería desde esa misma altura que tanto habíamos temido para su hermana. Así es que en su caso, quitar la barrera de la cama de los niños no va a depender de su edad y de su habilidad para controlar el espacio durante el sueño, sino del momento en que comience a dormir del tirón y deje de pasarse a mi cama durante la noche. ¿Cuándo será?

¿Qué experiencia habéis tenido vosotros con las barreras infantiles? ¿Creéis que son imprescindibles o que existen otras soluciones? ¿Hasta qué edad la usaron vuestros churumbeles?

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1 Comentario

  • Responder
    Mamá Puede
    30 octubre, 2019 at 20:03

    Pues te voy a contar cuál ha sido nuestra «barrera» para la cama de Gonzalo durante mucho tiempo, Gonzalo hasta Abril ha usado la misma cama que tiene Álvaro y no vimos la necesidad de ponerle barrera por lo mismo que dices, es muy bajita pero nos daba cosa… así que la primera noche «apañamos» con un trozo de cartón de las cajas de leche (de las que contienen 6 litros) y oye… así hemos estado años…jajaja, eso sí, ibamos renovando cartones, pero era más por la cosa de que tuviese algo que evidentemente no necesitaba.

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