Puericultura

Mi hijo es demasiado grande para ir en carrito. ¿Y qué hacemos?

hijo es demasiado grande para ir en carrito

2 años, 5 meses y un día tenía mi bichilla cuando dejó de lado su sillita de paseo. No es que tuviera una prisa especial por dar este paso, pero ella ya quería ir andando a todas partes, y nos encontrábamos con la incómoda situación de sacar el carrito para no tener que llevarla en brazos si se cansaba pero ¡no se cansaba nunca! Con lo cual, acabábamos paseando la sillita vacía cuando este hombre y yo íbamos juntos, y en el peor de los casos, al salir uno de los dos a solas con ella, teniendo que vigilar a la niña que corría por un lado y la sillita que circulaba sin supervisión por otra zona diferente. Recuerdo exactamente la fecha, no porque sea obsesiva, sino porque aprovechamos el día en que nos mudamos a esta casa para dejarla guardada en el trastero. De esta forma, si la niña no la echaba de menos en unas semanas ¡prueba superada! Si por el contrario teníamos que recurrir de nuevo a ella, tampoco sería dramático. Pero allí entro y no volvió a salir. Cuando ese año empezó a ir al colegio, íbamos a paso lento pero bien encaminado, y me fijé en que de los 50 niños que comenzaban a ir a P3, sólo unos poquitos iban aún en sillita al colegio (recuerdo ver unas 4-5 sillitas aparcadas en la entrada del edificio). Puede que algunos más las siguiesen utilizando para trayectos más largos, viajes, etc. pero de eso no tengo datos. Ahora que mi churumbelito ya pasa de los 3 años, me vuelvo a cuestionar si mi hijo es demasiado grande para ir en carrito, pero a día de hoy no tenemos perspectivas de poder prescindir de él.

spottech bébécar capota xl

1. Desde el nacimiento con el mismo carrito

¡Es posible! Estrenamos la Spottech de Bébécar en enero de 2017 y aquí segimos, 3 años y un mes después usándola a diario, con una media de 6 kilómetros recorridos cada día. Hace unas semanas me daba la sensación de que ya no estaba tan fina como antes: el niño pesa casi 16 kilos, más todo lo que llevamos en la cesta, más el mega bolso, más 3 años de trote sin descanso y claro, me eché a temblar pensando en que a la vejez, cuando realmente pensamos que mi hijo es demasiado grande para ir en carrito y que podría ser hora de ir intentando retirarlo ¡íbamos a tener que buscar una sillita sustituta! Por suerte, tenemos la Rocket de Jané, con la que salimos de viaje porque es más ligera, no tenemos que facturarla y soporta hasta 22 kilos de niño. Sin embargo, como él sigue utilizándola mucho, mucho cada día, incluso duerme siestas en ella con frecuencia, la Spottech es más amplia y cómoda para él, y más fácil de manejar para nosotros. En mi desesperación de madre a punto de verse con el niño “desillado” contacté con el servicio técnico de Bébécar y me guiaron para solucionar mi problema. Una mijita de limpieza y engrasado ¡y vuelve a circular divinamente! ¡Qué descanso!

2. Mi hijo es demasiado grande para ir en carrito. ¿Tiene solución?

Pues hasta no hace tanto tiempo yo misma consideraba que era una rareza esto de los niños mayores que no andaban. Luego la maternidad se encarga de hacerte tragar tus propias palabras y tiene a bien mostrarte otras realidades, para que aprendas a no entrometerte en asuntos ajenos. Con 2 hijos criados de la misma forma, e incluso teniendo en cuenta que el pequeño debe recorrer distancias más cortas de las que hacía su hermana a su edad, claramente deberíamos dedicar una jornada completa para, por ejemplo, recorrer la distancia entre nuestra casa y su escuela infantil. 800 metros en los que además de ir a un paso lento, propio de su edad, lo más frecuente es que quiera meterse en la carretera, que circule en sentido contrario al que necesitamos, que intente forzar las puertas de todos los coches aparcados junto a la acera, que se enfade por algún motivo y se niegue a andar, o peor, que el enfado le haga tirarse al suelo y esperar unos cuantos minutos hasta reanudar el paso. Por mucha antelación con la que saliésemos de casa, las opciones de frustrar el recorrido son infinitas, y al final, o más bien a pocos metros del portal, la opción más rápida pasaría siempre por cogerlo en brazos y hacer el recorrido así. Con 16 kilos de niño poco colaborativo, esto ni está pagado ni hay cuerpo de madre que lo aguante. Así es que nuestra solución pasa por seguir haciendo intentos, sobre todo los fines de semana, con más calma, con 2 adultos para vigilar al niño y al carro. Notamos que aguante físico para estos paseos tiene de sobra, porque lo habitual en él es que no pare el culo quieto en ningún lado. No es que se canse, no es que la distancia sea desmesurada para él. En su caso, el problema es la dificultad para conseguir que avance sin distracciones, teniendo en mente la llegada a la escuela como objetivo.

3. ¿Es una vergüenza seguir usando el carrito a partir de los 3 años?

Para mí no, pero claro, entiendo que la gente no lo ve “normal” (ay, lo de aceptar la diversidad en todas sus formas es una asignatura pendiente en todos los ámbitos) y que los comentarios ajenos pueden afectar seriamente. A mí lo que me afecta es tener que llevar al niño a pulso, o ir peleando por la calle porque él no sigue mis indicaciones y yo no puedo dedicar todo el tiempo que él requeriría para alcanzar el punto final de forma feliz. Así es que al carrito y a seguir con nuestras vidas de la forma más llevadera posible. Y si alguien se ofrece a llevármelo en brazos a diario, o a iluminarme con trucos efectivos que lo motiven a avanzar en línea recta y sin parones eternos ¡lo adopto a la de ya como parte de la familia! Pero por ahora, seguir amortizando el carrito es nuestra alternativa más eficaz.

4. Problemas para niños que van al colegio en carrito

Sinceramente, con 3 y 4 años no creo que las criaturas tengan maldad suficiente como para ridiculizar a un compañero que va y vuelve del colegio en silla de paseo. Y aunque la tuvieran, quizás mi hijo es demasiado grande para ir en carrito, pero las acusaciones ajenas se la traen muy al pairo por el momento. Podríamos solucionar así la logística para ir y volver de la escuela, pero al menos nuestro colegio no está nada preparado para que muchas familias sigan yendo y viniendo con el carro. El parquing de carritos es un diminuto espacio exterior, en el que no cabrán más de 5 sillitas, por lo que si llueve se mojan, y si la persona que lleva al niño no es la misma que la que lo recoge, tienes que conseguir uno de esos huecos sí o sí, porque no tienes la opción de llevarte el carro a tu casa si luego no vas a ser tú mismo quien vuelva a recogerlo.
Tenemos unos amigos muy modernos y europeos, que no conformes con llevar a sus niñas en carrito, se han agenciado un mega remolque en el que las suben a la vez y van hasta el infinito y más allá sin que se cansen y sin dramas por el camino. También habrá familias que vayan de puerta a puerta en coche, a quienes el uso del carrito les sea completamente prescindible para niños incluso más pequeños. Pero cuando andas mucho de forma habitual y las horas del reloj no te dan para más retrasos ¡no ves el momento de jubilar el carrito! ¿Vuestros hijos dejaron de utilizarlo a la misma edad o también tuvieron grandes diferencias entre ellos?

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3 Comentarios

  • Responder
    Rosa
    19 febrero, 2020 at 07:15

    Está claro que somos muy de prejuzgar pero cada cual tiene sus razones. En nuestro caso, con tres años y medio, no me queda más que seguir utilizándolo. Su padre sale temprano a trabajar (yo antes incluso) y el niño va a la casa de sus abuelos donde aún se termina de echar una cabezadita mañanera, desayuno y al cole. Y este hombre se va a llevar al niño dormido como un tronco, la bolsa del cole, la de los juguetes del parque de la tarde, la merienda y un largo etcétera, así, a mano? Pues no le dan los brazos y echa mano del carro. Se queda en la casa de los abuelos y cuando yo llego por la tarde paso a recoger la silla y voy al cole por el crío. Como vivo donde cristo perdió la chancla y sin coche, pues al final el niño no le queda más remedio que subirse un rato. Joer, si es que me subiría yo si pudiera con la caminata que nos echamos. Bueno, pues con este rollo dejo plasmado que cada casa tiene sus propios métodos y necesidades y es mejor no opinar porque no sabes qué hay detrás de cada carro con niño mayor encima.

  • Responder
    Monica.
    19 febrero, 2020 at 08:27

    Uy, para mi el carro fue un imprescindible muchos años. Como bien dices no es que mi hijo fuera un vago, es que a mi me venía muy bien. Cada vez que salíamos a la ciudad era para estar todo el día allí, necesitaba que pudiera aguantar las caminatas, sostener compras, y dormir la siesta que para el era imperdonable.
    Después pasamos a usarlo en viajes, excursiones, compras y momentos puntuales, pero la seguía usando para la siesta a diario (ya sabes la logística de mi trabajo). Así que creo que fueron 5 años usando la silla, y nada de vergüenza oye que a mi me hizo el apaño muy bien.
    En el cole hay un niño que la lleva porque vive en la otra punta del pueblo y van andando. Es cierto que muchas veces los que más critican son los que van con el coche hasta la puerta, en su caso entiendo perfectamente que la usen porqie a esas horas y con el frío que hace el niño acabarían en brazos de su madre todo el recorrido.
    Esto es como el tema colecho, teta, pañal etc. Que a nadie le importa más que a vosotros.

  • Responder
    Silvia
    19 febrero, 2020 at 20:49

    Pues mi niño tiene 4 años recién cumplidos, y se pega 4 paseos cada día, casa-cole y cole-casa, cada trayecto es más de 1 km y la mitad cuesta arriba. En uno de los viajes me llevo el carro, porque me sabe mal tanto paseo, y la verdad que lo agradece el pobre, y las miraditas y tal, me las paso por donde yo te diga, que en este pueblo todo el mundo va en coche a todos sitios, y nosotros siempre vamos andando.

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