Primeros meses del bebé

Costra láctea con 3 años. ¿Qué hacer para solucionarla?

Costra láctea con 3 años

Mi bichilla tuvo un poco de costra láctea, también llamada dermatitis seborreica, durante los primeros meses tras su nacimiento. Era muy poca cosa, y a pesar de ser bastante pelona, nunca notamos que le picara, ni que le causara ningún malestar, más allá de que estéticamente no era algo bonito. El pelo le clareaba mucho y se le veían esas costras marrones por la parte superior de la cabeza. Siguiendo sus pasos, mi churumbelito nació exactamente igual que ella, y esta alteración de la piel no parecía tener mayores complicaciones. Hasta que desde hace unos meses, ya que aún tiene costra láctea con 3 años, le ha dado por rascarse por su cuenta, y claro, el estropicio ha llegado a nuestras vidas. Lo primero que pensamos cuando vimos que sólo se rascaba en el mismo sitio durante días fue que tendría piojos. ¡Horror! Si se había estado salvando hasta ahora ¿por qué nos tenía que pasar esto? Pero por más búsqueda que le hice en esa cabellera, allí no apreció ningún bicho vivo ni ningún tipo de liendre. ¡Menos mal! Así es que no me quedó más remedio que ponerme a rescatar la información que había recopilado cuando, como primerizos, nos preocupamos de la costra láctea de su hermana. Con lo apuntado de su pediatra y los consejos que hemos obtenido de Dermatología Dexeus, o de cualquier dermatólogo de vuestra confianza, parece que vamos por buen camino para que desaparezca por completo.

1. Tranquilidad, porque no es algo grave

Lo primero es mantener la calma, sobre todo si vemos que la dermatitis seborreica hace aparición en nuestro bebé de pocos meses. De hecho, lo normal es que se dé en bebés de menos de 2 meses, pero en los míos se ha prolongado mucho en el tiempo. Si bien hasta llegar a esta situación de tener costra láctea con 3 años, a ninguno de mis churumbeles parecía estorbarle esas escamitas de piel en la cabeza. Siempre la han tenido muy localizada bajo el pelo de la parte superior del cráneo, pero puede aparecer en la cara, detrás de las orejas, en el cuello e incluso en otras zonas del cuerpo. Por lo general, ni pica ni duele, por lo que los niños no suelen enterarse ni de que la tienen. En caso de haber complicaciones, podrían ser necesarios tratamientos con corticoides y no hablemos ya de si los que se rascan se hacen heridas que se infectan. Pero lo normal es que sea un proceso que pase desapercibido para los más pequeños, por lo que no se debería complicar tanto.

2. Eliminar la costra láctea con 3 años

Menos mal que la cantidad de piel que tiene afectada es muy poca, pero aun así hemos encontrado consejo en los profesionales. En Barcelona, por suerte hay muchas clínicas donde acudir con niños como por ejemplo, pediatría Dexeus y otras expertas en trastornos dermatológicos infantiles. Si no disponéis de dermatólogos cerca de casa y el daño no se soluciona, merece la pena ir un poco más lejos para encontrar profesionales que nos den confianza. El problema es que el pequeño ha empezado a rascarse, siempre en la misma zona, y se ha hecho varias heridas, con su sangre correspondiente, su cicatrización que se ha vuelto a arrancar y claro, tiene la zona ya muy afectada. El primer truco que nos dio su pediatra fue hidratar la cabeza con aceite de oliva simplemente. Como es muy pringoso, aplicarlo unas horas antes del baño para así poder retirarlo después. Las placas se ablandan y caen solas. Nunca hay que tirar de ellas, porque podemos causarle nuevas heridas. Cuanto más pelón sea el bebé, más fácil será aplicar este remedio. El mío ya va teniendo melenaza y, entre lo que se mueve y que es el único que quiere tener acceso a sus heridas, nos cuesta un poco contenerlo. Con la niña el aceite de oliva nos ayudó mucho y con el pequeño no tanto. Otro truco que ayuda es el de evitar los baños con agua muy caliente, porque produce sensación de picor en la piel. Este fallo no lo cometíamos, porque estos niños no tienen afición a escaldarse con el agua.

3. ¿Existen productos especiales para la dermatitis seborreica de un bebé?

Donde sí metimos la pata fue al usar un champú especial para piel atópica ¡porque la dermatitis atópica se produce justo por las causas opuestas a la costra láctea! ¡Horror! Resulta que a principios de otoño, el pimpollo tuvo un brote de piel sequísima, sobre todo en las piernas. Aprovechando una oferta de gel de baño y champú de Mustela, que es la marca que usamos desde siempre, elegimos ambos productos de su gama Stelatopia. Y sí, la piel del cuerpo se mejoró mucho con el gel y la crema hidratante corporal especial para esa sequedad, pero la cabeza ha salido perjudicada. No ha sido hasta que ha empezado a arrancarse placas de esta forma, que nos hemos dado cuenta del fallo. No sabemos si se las toca porque le pican (en principio no debería) o simplemente porque se ha descubierto ahí esas prominencias y se ha ensañado con ellas en sus ratos de aburrimiento. Así es que lo segundo que probamos fue a cambiar el champú y ¡acierto! Las placas no han desaparecido por completo, pero los picores sí. Al menos hemos mejorado eliminando las heridas que se estaba haciendo la criatura.

¿Vuestros peques pasaron por esta fase de costra láctea? ¿Sólo de recién nacidos o también vivieron con ella durante meses o incluso años?

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