Lactancia

Peligros de la lactancia prolongada. Señor, dame paciencia

Peligros de la lactancia prolongada

Camino de los 7 años de lactancia ininterrumpida, yo, que no iba a llegar ni a los 7 días de pecho a demanda por el terrible inicio que tuve con mi bichilla, he perdido la cuenta de los posts sobre este tema que llevo escritos. Lo que no imaginaba era que tantos años después la teta seguiría dando lugar a temas de debate. Porque sí, llega un día en el que crees que ya lo has visto, vivido o escuchado todo. Pero no, el ser humano siempre es capaz de sorprendente. Y así es como he ido a topar con la recriminación de los peligros que la lactancia prolongada puede tener para mis pimpollos. Obviamente, los comentarios me resbalaban desde el inicio, y a estas alturas ya os podéis hacer una idea de lo lo poquito que me van a afectar. Pero no todo el mundo dispone de la misma información, ni de profesionales a quienes consultar en caso de duda existencial, ni del mismo aguante para soportar las constantes arremetidas de los detractores de la teta materna. Así es que hoy os voy a contar algunas de las perlitas de sabiduría popular sobre los peligros de la lactancia prolongada que a día de hoy no tienen base científica ninguna.

1. La lactancia materna empeora la comunicación de los niños

Esta es una acusación que nos hizo la psicóloga de atención temprana a raíz del diagnóstico de autismo de mi churumbelito. En realidad, no hay evidencia científica que avale esta teoría, por lo que no, los niños de teta no se comunican peor que los demás. De hecho, en mi casa tengo un modelo de cada para comparar. Una niña que desde el año y medio es un loro y no para de chascar (tiene a quién parecerse, la verdad) y el pequeño, que pasados los 3 años aún se comunica exclusivamente con palabras sueltas, pero ¿vamos a culpar a la teta de esto? No, porque claramente es una peculiaridad habitual en el TEA. Además, el comentario me lo lanzaron cuando el niño aún tenía 21 meses, vamos, que por entonces la lactancia ni era prolongada ni nada. De hecho, en el caso de los autistas, ese contacto íntimo con la madre, puede predisponerles a favor para aceptar el contacto físico y la cercanía de los demás. Pero a lo que vamos, que entre los peligros de la lactancia prolongada no se cuenta el de que tus pimpollos vayan a ser ni más extrovertidos ni más calladitos. Eso sí, cada familia conoceremos sólo a los ejemplares que tengamos en casa, y de sus características no podemos extraer una ley universal. Así es que no nos queda otra que confiar en lo que está verdaderamente estudiado y fundamentado.

2. Los lactantes son peores comedores

Entre los peligros de la lactancia prolongada, la gente piensa que si tu hijo es capaz de comerse un solomillo mientras da un buchito de teta es raruno. También el hecho de que a veces se salten comidas completas y tengan alimento de sobra con lo que sacan de la lactancia. Pero resulta que esto no es una rareza dentro de nuestra especie, sino algo muy habitual. Habrá niños que se desteten en cuanto caten los sólidos y otros que alternen ambos tipos de alimentación durante años, sin que la lactancia sea una interferencia para que estén bien nutridos. Más bien al contrario, porque todos los nutrientes que obtienen de la leche materna son saludables, no como lo que se llevan a la boca por iniciativa propia. Además, el hecho de que un niño sea buen comedor o no va a depender de muchos otros factores. Criados exactamente igual y con la misma teta, mi hija se atreve a probarlo todo y hace ascos a poquitas cosas. Y sin embargo, el pequeño se encuentra ahora encasillado en su etiqueta de comedor selectivo y no hay quien lo saque de sus 4 cosas contadas de alimento sólido.  

3. Tetas responsables de niños egoístas, tiranos y malcriados

Esta acusación ya es para nota. Déjate tú de disciplina positiva ni de crianza con apego, porque ahora va a resultar que los criados con pecho son todos despojitos agoniosos y malos bichos, que empezaron por monopolizar las tetas de su madre y, a partir de ahí, han pensado que todo el mundo debe estar a sus pies y satisfacer sus deseos. La verdad es que no entiendo cómo se puede establecer una relación entre la alimentación de un bebé y la formación de la personalidad de un niño. Pero por justificar que no quede. Creo que para quien no da el pecho, puede que la lactancia parezca una actividad muy sacrificada para las madres, que debemos estar pendientes de cada reclamo alimentario de nuestra criatura (vamos, como si las madres de biberón no tuvieran que alimentarlos igualmente, ni que los dejaran pasar sus rachitas de hambre para ir enderezándolos en la vida) y cuando esta etapa se prolonga, supongo que la imagen que cala en los demás es la de un niño hecho y derecho, de más de 3 años, que agrede el escote materno, sacando una teta sin permiso y amorrándose a ella sin el consentimiento expreso de su progenitora y de todos los presentes. Pues si este es todo el egoísmo que vamos a tener que vivir como madres ¡qué fácil va a resultarnos la crianza!

5. Dependencia y otros peligros de la lactancia prolongada

Ay, me baso en la primera que, tras casi 4 años de ser lactante y 3 años después de su destete, tiene una independencia tal que a veces piensa que ya tiene edad para tener su propia llave de la casa, o salir a merendar a una cafetería ella sola y volver cuando le parezca. Ya me diréis la dependencia que le ha generado la lactancia. Además, en ella se da el caso de que es de las más pequeñas de su clase, nacida a finales de noviembre, y “a pesar de la teta” y de la diferencia de edad con los demás compañeros durante los primeros cursos escolares, nunca ha mostrado una dependencia especial que no fuera la habitual para su edad.

¿Teníais alguna de estas ideas acerca de que no es bueno seguir dando el pecho a bebés de más de…? ¿Cuántos meses exactamente?

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2 Comentarios

  • Responder
    Son
    4 mayo, 2020 at 10:08

    A mi la dentista me dijo que después del año no era bueno por que provocaba caries. Yo le di la razón, no tenía ganas de discutir con quien tenía sus manos en mi boca, pero sigo dándole y ya va para dos años y medio

  • Responder
    Jumore
    5 mayo, 2020 at 17:46

    Buah yo es que yo no discuto, les digo que si que tienen razón y punto.
    Luego con mi hijo y mis tetas hago lo que nos sale del moño, paso ya de tonterías en serio.

    Mi hija teta adicta que fue y come genial, y el niño lo mismo de lo mismo!

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