Crianza

¿Es diferente criar a un niño o a una niña?

diferente criar a un niño o a una niña

¿Qué os parece? Después de más de tres años y medio de bimaternidad, me reafirmo en nuestra postura de padres que intentamos ser modernos; criar en la igualdad, en la corresponsabilidad, sin estereotipos de género, sin hacer de mi bichilla una futura esclava sumisa ni de mi churumbelito un macho alfa en potencia. No sé cómo nos saldrá el experimento pero por ahora ¡creo que todo del revés! La del genio dominante es la niña y el dulce y cariñoso el otro. Cuando oólo éramos primerizos, la gente nos solía decir que es muy diferente criar a un niño o a una niña. Y a continuación, nos soltaban una retahíla de tópicos que unos cuadraban y otros no con el ejemplar femenino que nos había tocado en suerte. O la niña estaba defectuosa o realmente había muchos más aspectos a tener en cuenta para la crianza que la mera cuestión de género. Hay quien afirma con rotundidad que las niñas son más fáciles (estos no han conocido a la mía), que los niños son del género bruto (en esto sí me cuadra el mochuelito), que las niñas son más cariñosas (no comment)… Y así, hasta el infinito. A día de hoy, y a la espera de que sigan creciendo, creo que el género no es el responsable en exclusiva de las dificultades o diferencias que podamos toparnos a la hora de tener hijos de distinto sexo. No es diferente criar a un niño o a una niña ¡lo diferente es convivir con personitas individuales!

1. Las niñas son más espabiladas

Dicen que las niñas lo hacen todo antes: andar, hablar, son autónomas más deprisa, se desarrollarán antes en la pubertad… En mi casa, esto se cumple, pero claro, las comparaciones no son equiparables ya que con el diagnóstico de TEA del pequeño, hay otros plazos de margen que se le dan para todo lo que tenga que ver con el desarrollo. Visto así, sí, mi bichilla ha sido más rápida para todas estas cosas. Cuestiones como las de la autonomía han sido muy diferentes: por ejemplo, en la operación pañal gana la niña pero en la entrada en el colegio y la fácil adaptación ¡gana el niño! 

2. Las niñas son más cariñosas

¡Ja! Da igual que no haya vivido el futuro de mi churumbelito, pero lo puedo predecir desde ya ¡este niño es el amor hecho persona! Adora los besos, los abrazos, los roces. Busca el contacto físico a cada momento, se restriega con otros humanos como si fuera un perrito faldero, se acurruca contra otros cuerpos cuando se sienta o se tumba y se derrite literalmente cuando se le presta atención y se le toca. Con la niña ¡todo lo contrario! Es arisca casi desde recién nacida. No pasa nada, porque yo misma no soy así de empalagosa y me parezco claramente a ella, pero al tenerlos a los dos delante, es una exageración lo diferentes que son en este aspecto. Y no, 2 años y medio de colecho y 3 y medio de lactancia prolongada con ella, no la han hecho ni enmadrada ni dependiente. Para que luego digan…

3. Los niños son más movidos

En esta casa no. Mi bichilla no ha parado quieta desde que nació. Bueno, desde que empezó a gatear. Ni la tele, ni la tablet, ni los videojuegos la han convertido en una chochona sedentaria. No se sienta para nada, ni siquiera para comer del tirón. Y no nos importaba, ella era feliz yendo de un lado a otro y no veíamos motivo para pararla ¡pero era agotador! Solo verla recorrer habitaciones arriba y abajo ya cansaba. Sin embargo, mi ceporrito nació siendo un pachorrón… Tardó mucho más en interesarse por las pantallas pero ahora es verla encendida con algo que le interese y se planta delante del aparato olvidándose del mundo. Es que ni reacciona cuando le llamas la atención. Se sienta en su trona y se emboba todo lo que le dejemos. Esto con la niña era impensable. Camino de los 7 años, ella también se centra más en los dibujos que le gustan, pero hasta ahora, no paraba de dar carreras y tener simplemente la televisión como ruido de fondo.

4. Las niñas son más ordenadas

Ay, un dechado de virtudes deberíamos ser todas las mujeres. Pero esto debe ser cuestión de la educación antigua, porque si los dejas crecer asalvajados ¡creo que los niños son desordenados por naturaleza! Menos mis sobrinos, que son meticulosos de serie. En este punto, tampoco creo que sea diferente criar a un niño o a una niña. Los míos son los dos unos desordenados de cuidado. Desde los 4 años, la mayor sí vigila más sus pertenencias, si se lo pides 100 veces y porque ya se puede razonar con ella, hacerle ver que mamá está ya quebrada de agacharse a recoger mierditas y que en cuanto papá llegue del trabajo lo último que querrá será agacharse también. Y oye, aunque solo sea por ayudarnos a nosotros ¡lo hace! El pequeño tuvo una racha muy larga en la que solo encontraba diversión en esparcir cosas. ¿Sabéis esos juegos de trasvases para bebés, que consisten en sacar cosas de un sitio y meterlos en otro? Pues bien, este niño solo está interesado en la parte de sacar: sacar tuppers de los muebles de la cocina, sacar sartenes, pinzas, ropa interior de los cajones, botes de crema, maquillaje, los libros de su hermana… Pero de devolver algo a su sitio no tenía planes. Sin embargo, he sido paciente para no frustrarme, y me he sabido sentar a esperar pacientemente a que desarrollase el entendimiento, como me pasó con su hermana. ¡Ahora ya no se va a escapar! Y sorprendentemente, ha resultado que el niño es mucho más meticuloso que ella.

5. Estilismos y apariencia

La niña siempre ha querido ser muy princesa, ir preciosa a los sitios y pavonearse con ropa y zapatos de lo más llamativo. El niño aún no ha llegado a esa edad, pero sí hay ciertos aspectos relacionados con el aspecto físico que ambos han detestado: peinarse y ponerse colonia. Ninguno lo soporta. En el pequeño lo comprendo, porque le da igual salir con los pelos revueltos u oliendo a caca. Sigue siendo bastante bebé y no entra dentro de sus prioridades esto de ir radiante por el mundo. En ella me resulta más chocante. No porque sea niña, sino porque es tan rematadamente presumida para el resto de aspectos que no entiendo su negativa a peinarse. Pues era así desde bebé y lo sigue siendo ahora. Solo se deja dar con el peine tras explicarle un millón de veces que es una forma de que no le salgan bichos en la cabeza y muy superficialmente. Nada de entretenernos en cepillados eternos ni en peinados elaborados. La colonia la quiere para presumir también, pero o se la pone sola o no la pilla nadie.

Como solo tenemos un mochuelo de cada sexo, tampoco puedo generalizar. Pero si comparo con lo que se espera de ellos por cuestiones de género, no me cuadran en las ideas preconcebidas socialmente en torno a lo que deberían ser y no son. ¿Vosotros habéis decidido criar a vuestras criaturas de la misma manera? ¿O los tratáis diferentes solo por ser niños o niñas?

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1 Comentario

  • Responder
    Barronsfamily
    27 octubre, 2020 at 08:40

    Me encanta! No soporto este tipo de comentarios… Hace solo dos meses que somos 4 en casa y, de momento, solo podría comparar el momento en el que han empezado a sonreír intencionadamente 😛 Pero Pau y mi sobrina se llevan 3 meses y él siempre le ha llevado ventaja. Aunque claro, “como las niñas son más espabiladas”, era cosa de los 3 meses de diferencia…

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